Dieta para perder el peso ganado en diciembre

Se estima que las personas pueden ganar entre 3 a 5 kilos más en diciembre.

El mes de diciembre es un mes de riesgo para el incremento de peso y por ello es necesario hacer algunos cambios en las comidas. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Cuando la mesa está servida y especialmente decorada, compartir ese momento es la prioridad, pocas veces el sentido de prevención supera el impulso de nuestra mente por comer más; pero luego surge la culpa que te agobia. El impulso también gana, porque vez sobre tu hombro a otros comensales disfrutando igual que tú y piensas, yo también me lo merezco.

Ya lo había mencionado antes, diciembre es un mes de riesgo para el incremento de peso y por ello es necesario hacer algunos cambios en las comidas. Ahora, estando al final del año, si no lograste moderarte, talvez algunos kilos extra vienes cargando y ahora sí estas dispuesto hacer lo que fuere para verte bien a fin de año y lucir sin miedo el traje de baño. Ojo que este anhelo no es exclusivo de la mujer, al hombre también le interesa cómo se ve y eso está bien.

Lo que no está bien es dar prioridad al aspecto físico antes que a la salud, no está bien castigarte con dietas extremas. Por eso me animo a darte pautas que te ayudarán a perder ese peso ganado, pero de forma saludable. Solo te pido que en una próxima oportunidad intentes prevenir, te aseguro que cuando sabes cómo manejar el antes, el durante (es decir lo que comes), lo disfrutas mucho más y no cargarás kilos demás.

Se estima que las personas en diciembre pueden ganar entre 3 a 5 kilos más, pero no te espantes, acaba de publicarse un estudio que hizo seguimiento a la recuperación del peso en personas en Estados Unidos, Australia y Japón. Lo que se observó es que la mitad del peso ganado se recupera simplemente retornando a la alimentación habitual, la otra mitad sí requiere una dieta.

A continuación te alcanzo las pautas a seguir, pero ten en cuenta que estas adaptaciones son recomendables por dos semanas, luego debes retornar a tus buenos hábitos y si los mejoras con el especialista en nutrición será mucho mejor.

1.    Empieza el día con hidratación, bebe un vaso con agua fría.

2.    Come una taza de fruta picada (papaya, arándano, kiwi, fresa y/o sandía. Pueden ser otras).

No está bien castigarte con dietas extremas, las frutas son buenas aliadas. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

3.    Camina por 30 a 45 minutos, concéntrate en tu respiración y tu ritmo. Disfruta el caminar.

4.    Prepara tu desayuno: 1 pan pita con 6 aceitunas o una tajada de queso fresco bajo en grasa o un huevo duro. Acompaña el sándwich con una taza de leche descremada (puedes elegir entre leche de soya, yogurt descremado, bebida de quinua, avenas no espesas, ifusión o café. De preferencia sin azúcar o en su defecto hasta una cucharadita de azúcar o edulcorante natural).

5.    Durante la mañana hidrátate con líquidos sin azúcar. Emoliente, agua de frutas o de linaza naturales son excelentes. Si hay apetito una fruta pequeña va bien.

6.    El almuerzo: La mitad del plato llénalo de ensalada de verdura, de preferencia crudas y mucha hoja (aliño de sal, limón, aceite); la otra mitad que sea alguna carne baja en grasa, al horno, plancha, parrilla o en cebiche, una porción del tamaño de la palma de tu mano y la otra mitad con una guarnición (2 rodajas de camote, papa o un cucharón de grano entero o menestra). La carne puede ser guisada con vegetales y procura comer pescado dos veces a la semana. Si te hace falta postre prefiere una fruta, de lo contrario, puedes postergarla para media tarde. Un puñado de nueces dos veces en la semana es dable.

Recuerda que debes beber líquidos no solo cuando sientas sed. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

7.    A media tarde, mantén la hidratación. Puedes incluir una taza de café o infusión.

8.    La cena debe ser más ligera que el almuerzo. Un pan pita untado con palta o queso o con tortilla de huevo más vegetales o vegetales chinos salteados sin aceite con pechuga de pollo o una sopa de pollo con verduras son buenos ejemplos de cena. No pienses en algo desabrido, puedes condimentar con ajo, kión y hierbas aromáticas. Puede ser incluso el guiso del almuerzo con ensalada sin guarnición. Acompaña con una infusión o bebida fría natural y si necesitas postre una porción de fruta como la manzana, pera, durazno, sandía, arándanos, fresas son ideales.

Recuerda que las dietas no son eternas y si bien hay tiempos cortos en que es necesario hacer ajustes como los que aquí te propongo, el objetivo es aprender a comer y a servirse. Para lograrlo es necesario que te asesores con un nutricionista profesional y certificado.