Jugos y néctares: ¿cuál es la mejor opción?

Los jugos envasados tienen altos niveles de azúcar y su consumo constante incrementa el riesgo de enfermedades crónicas.

Para tener la certeza de que lo que se consume es concentrado de frutas, el público debe estar atento a los valores de las tablas nutricionales y porcentaje de frutas que ahí se presenta.
Para tener la certeza de que lo que se consume es concentrado de frutas, el público debe estar atento a los valores de las tablas nutricionales y porcentaje de frutas que ahí se presenta. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: vaitekune

Sentirse seguro de lo que se consume es un derecho. Reglamentaciones relacionadas a la industria alimentaria son el primer paso para ello. El Ministerio de Agricultura (Minagri) confirmó que luego de la preparación de un reglamento para el chocolate, que espera ver la luz en octubre de este año, se iniciará un proceso similar para la regulación para jugos y néctares de frutas bajo la norma internacional recopilada en el Codex Alimentarius.

En la Norma General del Codex para zumos o jugos y néctares de frutas, publicado en 2005 por la FAO, la definición de ambos se relaciona a su concentración. La nutricionista Sara Abu Sabbah explica que mientras el jugo es un líquido que se obtiene sin fermentar de la parte comestible de la fruta en buen estado, el néctar es un concentrado de sólidos de esa al que se le puede agregar aditivos alimentarios, azúcares o edulcorantes. Los porcentajes dependen de la especie.

En la Norma General del Codex para zumos o jugos y néctares de frutas, publicado en 2005 por la FAO, la definición de ambos se relaciona a su concentración.
En la Norma General del Codex para zumos o jugos y néctares de frutas, publicado en 2005 por la FAO, la definición de ambos se relaciona a su concentración. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: tavan amonratanasareegul

“Por ejemplo, la piña tendría que tener un 12.8% de concentrado de sólidos en el jugo y 40% en el caso de los néctares. La naranja debería tener entre 11.8% y 11.2% para el jugo, mientras que el néctar debiera tener 50%. Ahora, estos porcentajes pueden cambiar dependiendo de la norma técnica de cada país”, comenta la especialista.

La parte complicada, como en el caso de la leche y el chocolate, radica en el etiquetado. Para tener la certeza de que lo que se consume es concentrado de frutas, el público debe estar atento a los valores de las tablas nutricionales y porcentaje de frutas que ahí se presenta.

PORCENTAJE MÍNIMO DE FRUTA

FrutaJugo (%)Néctar (%)
Piña12.840
Naranja11.8- 11.250
Fresa

7.5

40
Manzana11.550
Granadilla1225
Durazno10.540
Pera1240

“Por ahora, la señal general para que el público pueda elegir entre un zumo o un néctar y busque algo de mejor calidad es que lea los ingredientes. Si el primer ingrediente dice fruta o concentrado de fruta, es el componente mayoritario, tenemos mayor garantía de que se acerca más a un jugo o néctar. Pero, si el primer ingrediente es azúcar u otros aditivos alimentarios y el zumo o concentrado de frutas está al final, entonces entendemos que es lo que menos contiene”, afirma.

Sin embargo, se debe tener en cuenta que los jugos envasados- en sus versiones zumo o néctar- tienen altos niveles de azúcar, por lo que su consumo constante incrementa el riesgo de caries, enfermedades coronarias y diabetes.

Se debe tener en cuenta que los jugos envasados- en sus versiones zumo o néctar- tienen altos niveles de azúcar, por lo que su consumo constante incrementa el riesgo de caries, enfermedades coronarias y diabetes.
Se debe tener en cuenta que los jugos envasados- en sus versiones zumo o néctar- tienen altos niveles de azúcar, por lo que su consumo constante incrementa el riesgo de caries, enfermedades coronarias y diabetes. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: flowersandclassicalmusic

“Al no saber si es alto, medio o moderado en azúcar, el consumidor no logra tener un cuidado sobre la cantidad que consume o la frecuencia con la que toma estos jugos azucarados. Se corren riesgo de que este pueda ser un factor de riesgo que contribuya con el sobrepeso, la obesidad y como consecuencia de ello, enfermedades crónicas como la diabetes, la hipertensión arterial, incluso tener triglicéridos elevados en sangre”, sostiene Abu Sabbah.

En el caso de las bebidas saborizadas, estas ya tienen otro código, por lo que no pueden ser considerados jugos ni néctares.

“En la medida en que no lleguen en los rangos de lo que técnicamente se denominan zumos o néctares, entonces deberían llamarse bebidas saborizadas, pero nuevamente eso está sujeto a la norma técnica peruana”, comenta.

Recuerde: refrescos con sabor a frutas no son lo mismo que jugos o néctares. “Las bebidas saborizadas no tienen nada que ver con los jugos, porque es un líquido al que se le ha adicionado una serie de aditivos alimentarios para darle las cualidades del color, del sabor, del aroma y que se parezcan a los jugos o zumos, pero no tienen ningún componente de frutas”, explica Abu Sabbah.

Una vez más, la información clara es clave para evitar tomar malas decisiones que afecten su salud a largo plazo. Mantenerse saludable debe ser su prioridad. 

En el caso de las bebidas saborizadas, estas ya tienen otro código, por lo que no pueden ser considerados jugos ni néctares. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: arto_canon