El segundo amor es mejor que el primero

Especialistas consideran que las experiencias y la falta de ensoñación idealista llevan al éxito a una relación sentimental.

En una entrevista realizada por Psychology Today, Robert Epstein explica que el amor romántico es un proceso de aprendizaje. | Fuente: Getty Images

El amor después del amor, cantaba Fito Páez en 1992 y no se equivocaba. Un estudio realizado por el Proyecto Europeo para el Envejecimiento Activo y Saludable explica que a partir de los 40 años, las relaciones sentimentales llegan al éxito, debido a que “se cuenta con una experiencia y una perspectiva mejor que una persona joven y también que otra más anciana”.

Una relación adulta coincide con la plenitud de la mediana edad, lo que corresponde a la posibilidad de que la relación con un segundo (tercer o cuarto) amor prospere. La clave está en que, un segundo amor, está más alejado del enamoramiento idealista. La revista especializada Scientific American Mind explica que la ensoñación dificulta que una historia de amor se consolide. “Desgraciadamente, nos enseñan el amor de una manera poco realista y bastante inaccesible para la mayoría de gente”, explica el artículo Cómo la ciencia puede ayudar a enamorarse.

 

“La capacidad de confiar, amar y resolver conflictos con los seres queridos se inicia en la infancia, incluso antes de lo que se puede pensar”, explica el artículo publicado por Association for Psychological Science. | Fuente: Getty Images

La idea de que el primer amor es el único y el más importante de nuestra vida es una creencia errónea. Robert Epstein, en una entrevista realizada por Psychology Today, afirma que el amor romántico es un proceso de aprendizaje. “Históricamente, el amor pasional se percibía como un tipo de locura. El afecto y la pasión no fueron considerados una base legítima para el matrimonio hasta tiempos recientes. Actualmente existen determinados mitos que refuerzan la idea de que todos tenemos un alma gemela que está esperando a que la encontremos”, comenta el especialista.

La capacidad de adaptación de los seres humanos permite que el aprendizaje de una experiencia negativa con el primer amor nos lleve a encontrar un amor maduro. El artículo publicado por Association for Psychological Science,  La habilidad de amar tiene raíces en la temprana infancia, cuenta que nuestra concepción de amor, inculcada desde la infancia, es reprogramable, para evitar cometer los mismos errores una y otra vez. “La capacidad de confiar, amar y resolver conflictos con los seres queridos se inicia en la infancia, incluso antes de lo que se puede pensar.