Reconecta con tu niña interior y conviértete en una mujer empoderada

Según la OMS, la violencia sexual y los matrimonios forzados son tema de cada día en Medio Oriente. Estos se convierten en problemas psicológicos y pueden superarse con ayuda de la psicoterapia.

La mujer es víctima de abusos en América y otros continentes, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La realidad no es tan lejana como la violencia sexual y los matrimonios forzados que se ven en Asia Suboriental: en el Perú, el rechazo en los centros laborales y la desigualdad salarial son razones que mellan la autoestima y motivación de las mujeres. Sin embargo, existen figuras de poder como la canciller alemana Angela Merkel o la primera ministra inglesa Theresa May, quienes dan cara a estos problemas y luchan por salir adelante con logros personales y autovalidaciones.

Estas dos mujeres tienen un modelo de conducta conocido como empoderamiento que es resultado de un proceso de reconstrucción mental. La psicoterapeuta Maribel Villegas explicó cómo junto a una psicoterapeuta se puede desdoblar a la mujer con falta de sentimientos de fortaleza y transformarla en una persona más segura.

“El empoderamiento debe ser un motivador personal”, comenta. El primer paso es reconocer la falta de poder: ella debe estar dispuesta a cambiar su estilo de vida y de pensamiento para siempre.

“Básicamente una mujer empieza a trabajar su autoestima cuando deja de criticarse a sí misma y de compararse. Suele criticar desde su aspecto físico hasta las partes interiores de sí misma. El segundo paso es liberarse del pasado: todas las experiencias dañinas donde pudieron haber maltratado su ser, desde la crianza hasta su vida presente. Lo tercero es siempre valorar sus logros, cada uno de los que tenga, incluso empezar a reconocer su autoestima. Finalmente, tener un lenguaje positivo hacia ella misma”, explica.

Un quinto paso es la resiliencia, la capacidad de adaptarse a las experiencias difíciles de la vida. Es decir, desconectarse del maltrato vivido y reconectar con sus propios recursos: seguridad, confianza y amor propio.

 

 

 

El primer paso para convertirse en una mujer empoderada es dejar de juzgarse a sí misma. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: m-imagephotography

Sanar el pasado

Detrás de una mujer adulta, hay una niña que sufre por un pasado en el que los padres dieron malas enseñanzas y, en consecuencia, malas conductas.

Al nacer venimos desprogramados. Entre los 0 y 7 años, los padres programan el cerebro de los niños y estos crean concepciones de la vida. A veces, las mujeres dañadas se automotivan ante situaciones difíciles, pero ese empoderamiento no dura más de unas horas o días.

Es necesario desprogramar esas concepciones internas negativas y crear nuevas. Este proceso se realiza con psicoterapia de varios meses, incluso años, donde se realizan técnicas como la programación lingüística o la hipnosis. Ambas hacen una retrospectiva del pasado y permiten que la persona se vea en esos momentos claves. “Cuando los padres decían ‘¡No vales para nada!’ y ya de adulta en el trabajo uno piensa que realmente no es capaz de realizar ciertas tareas”, comenta.

“Hay casos de personas que llegan a mí, pensando que deben hacer todo rápido. En la terapia llegamos a ese momento donde de niña le decían ‘¡Apúrate, apúrate!’. Esta es solo la parte inicial porque es más complejo de lo que suena. Los siguientes pasos tratan de darle un programa más funcional para que ella misma elija en ese momento por cuál va a ir”, finaliza.