Conoce los beneficios de viajar y conocer nuestro país

Muchos piensan que viajar sólo implica recreación, también implica conocer más sobre la cultura e historia de nuestro país.

Viajar propicia espacios para fortalecer el orgullo de ser peruano. | Fuente: Getty Images

Los feriados por Fiestas Patrias y las vacaciones de nuestros hijos e hijas propician un espacio para viajar y conocer nuestro país. Por su riqueza y cultura, no es necesario un viaje costoso y largo de muchas horas para conocer parte de nuestra tierra, por lo que podemos realizar el recorrido que se acomode a nuestro bolsillo.
    
Muchas personas piensan que viajar sólo implica recreación, pero lo cierto es que viajar no sólo nos permite divertirnos sino también conocer más sobre la cultura e historia de nuestro país. Esto depende del itinerario y la atención que ponemos a la personas que nos guían durante el viaje.

Conocer nuesta cultura fortalecerá la valoración personal y el sentido de pertenencia en los niños. | Fuente: Getty Images

Viajar propicia espacios para fortalecer el orgullo de ser peruano (a), lo cual promueve nuestra estima y valoración como cuidadanos de este país. Es importante trasmitir este sentir a nuestros hijos e hijas, para fortalecer su valoración personal y sentido de pertenencia (sentirse parte de algo más grande, que no está sólo).
    
Uno de los principales beneficios es la promoción de nuestra salud mental, ya que conocer nuestra historia (de donde venimos, como contribuimos y nos relacionamos con el mundo) promueve nuestra valoración personal y el sentido de pertenencia. Estos son elementos importantes para la salud mental, ya que permiten reconocer nuestras capacidades, desarrollar nuestros talentos y sentir que contribuimos con nuestra comunidad.

Viajar propicia espacios para fortalecer el orgullo de ser peruano. | Fuente: Getty Images

Para hacer de este viaje un momento para fortalecer nuestra salud mental, le recomendamos (1) comprar un libro de guía sobre el lugar visitado, (2) organizar visitas a lugares históricos, (3) propiciar momentos al final del día para compartir las experiencias surgidas en la visita (lo que más le gustó, le impresiónó o llamo su atención) y lo más importante, (4) enseñar a respetar a las personas y culturas diferentes. Y, por supuesto, diviertirse mucho, que el humor es el mejor compañero de viaje.