Cómo afrontar el fracaso académico

Antes de tomar cualquier decisión, se debe escuchar al estudiante, niño o adolescente, y hacerle saber que encontrará la solución al problema acompañado de sus padres.

Es importante que el estudiante sienta que que sus padres lo acompañarán en la solución de este problema. | Fuente: Getty Images

Como padres y madres de familia nos preocupamos por el éxito académico de nuestros hijos e hijas, tanto en la escuela como en el instituto o la universidad. En esta época del año recibimos los resultados de sus calificaciones y, cuando estas no son favorables, debemos enfrentar el fracaso académico con ellos. ¿Estamos preparados para afrontar esta situación?, ¿Qué debemos hacer?, ¿Qué será más favorable para nuestros hijos (as)?

Frecuentemente, ante el fracaso académico, los padres y madres lo asumen como un fracaso suyo, sintiendo culpa o frustración, sin saber cómo actuar o qué hacer para remediar esta situación. Algunos padres o madres responden con castigos o reprimendas, lo que regularmente no resuelve el problema. Estas medidas, muchas veces, no toman en consideración los propios sentimientos de los jóvenes, quienes al igual que sus padres, también pueden sentir frustración o culpa.

La primera medida debe ser escuchar con atención la experiencia académica del estudiante. | Fuente: Getty Images

Antes de tomar alguna decisión, debemos escuchar con atención la experiencia académica de los estudiantes de modo que podamos identificar (1) las emociones que surgen ante el fracaso académico, (2) las motivaciones profesionales y (3) las condiciones que carece la familia y la institución educativa para estimular el aprendizaje. Esto nos brindará información valiosa para la toma de decisiones, tanto para los hijos (as) como para los padres y madres.

Frecuentemente los padres y madres lo asumen como un fracaso suyo, sintiendo culpa o frustración. | Fuente: Getty Images

Durante esta etapa académica, es de suma importancia que ellos reconozcan que sus padres y/o madres los acompañarán en la solución de este problema, no que se los resolvererán, sino que podrán de su parte para afrontar el fracaso académico.

Como parte del desarrollo integral de nuestros jóvenes, es importante enseñarles, con el ejemplo, cómo afrontar el fracaso, la pérdida, el éxito, el miedo, los problemas, entre otras situaciones de la vida cotidiana. Estos aprendizajes son básicos y centrales para el desarrollo personal y profesional de ellos.