Cómo lograr que tu hijo aprenda con buena actitud

Los hijos necesitan del buen ejemplo de los padres, ya que imitan la forma cómo ellos actúan, por lo tanto replicarán sus actitudes.

Es sumamente importante aprender a disciplinar nuestra actitud. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Podemos hablar mucho de técnicas de planificación y organización, de memoria de lectura veloz, pero todas pueden quedar invalidadas si no tenemos una buena actitud.

¿Qué es la actitud?  

Es una energía generada en la mente y que se proyecta al exterior, la cual determina la posición que uno adopta frente a sí mismo y hacia los demás, en sus actividades, proyectos o metas; en este caso frente a los aprendizajes. Es la forma de encarar los problemas y las circunstancias que se nos presentan, es la generadora del tipo de pensamientos y del resultado de nuestras acciones. Es cómo nos proyectamos al futuro y cómo encaramos nuestra actividad diaria. Es el reflejo de cómo nos sentimos con nosotros mismos y con lo que hacemos.

Es sumamente importante aprender a disciplinar nuestra actitud, pues va a ser crucial ya que las aptitudes se desarrollan sobre los cimientos de las actitudes.

Testimonio:

Sebastián este año inicia el quinto grado de primaria, cuenta que en tercero y cuarto grado desaprobó el curso de matemáticas y tuvo que llevar la asignatura en verano. Durante todo este tiempo se sentía mal, decía cosas como “odio las matemáticas”, “soy malo en matemática”, “nunca voy a poder”, “siempre me van a jalar”.

Esta vez recibió ayuda y no solo practicó mucho la materia sino que puso buena actitud. Trató de mirar el curso y los ejercicios como un reto que tenía que lograr. Practicó sabiendo que en muchos casos los resultados no iban a ser buenos ni fáciles, aceptó que es un curso que le cuesta y necesita más empeño, que odiarlo no lo ayuda en nada, por el contrario, lo pone en contra y lo predispone a no obtener logros.

Los niños están en proceso de crecimiento y formación, el rol de los padres es trascendental. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

La mamá de Sebastián nos cuenta que ahora siente a su hijo más dispuesto, con mayor esfuerzo. Ella dice que también cambió de actitud, más que amenazarlo, gritarle y obligarlo a practicar, conversa con él en base a acuerdos y tratos. Ambos trazaron metas y él aceptó que matemáticas es un curso que se le hace complicado, que requiere mucho esfuerzo de su parte, paciencia, tolerancia y, además, apoyo de parte de mamá.

¿Cómo desarrollamos las buenas actitudes en nuestros hijos?

Ellos están en proceso de crecimiento y formación, el rol de los padres es trascendental:

•    Los hijos necesitan del buen ejemplo de los padres, ya que imitan la forma cómo ellos actúan, por lo tanto replicarán sus actitudes.
•    Los niños están todo el tiempo aprendiendo e incorporando información, también actitudes.  Si se les enseña y corrige de un modo constructivo, positivo, explicativo y con ejemplos prácticos, lograrán mayores aprendizajes y buenas actitudes.
•    Los niños incorporan mejor los aprendizajes y las buenas actitudes si son reforzadas, felicitadas y elogiadas cuando es necesario.

Los niños tienen que aprender a ver las dificultades como un reto. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

•    Es necesario comunicarse, compartir y comentar las actitudes de otros, de diversas situaciones que acontecen alrededor, tanto positivas como negativas, las mismas que permiten que el niño desarrolle y se implemente de más conocimientos, herramientas, así como de buenas actitudes.
•    Específicamente, en los aprendizajes del niño, es importante la buena actitud de los padres frente a los cursos, las evaluaciones, notas, profesores y exigencias del colegio, porque así  el hijo también incorpora esta posición positiva de papá y mamá, y, sobre la base de la misma, desarrolle sus puntos de vista. En caso de tener un desacuerdo o crítica, no es con el hijo con quien tienen que desarrollar sus puntos de vista, es con la tutora, profesora o la directora. La idea no es contaminar al hijo, ya que es él quien va al colegio, quién necesita identificarse con él, valorarlo y reconocerlo como autoridad.