Cuando los hijos se encuentran con la pornografía

Es muy probable que sus hijos tengan dudas sobre sexualidad, no necesariamente por las imágenes vistas, sino por curiosidad.

A partir de los once años de edad, entre los amigos y la escuela, nuestros hijos comienzan a escuchar palabras y frases relacionadas con el sexo que no pueden entender o no lo pueden definir con propiedad. | Fuente: Getty Images

Estamos en un momento donde los medios de comunicación y las nuevas tecnologías son parte de nuestro día a día. Niños, niñas y adolescentes conviven con ello y tienen en sus manos el poder de recibir una ola inmensa de información de distinto tipo. Muchas veces, buena; y, otras veces, mala.

Como parte de la curiosidad sexual, propia de todo ser humano y en especial de la niñez, nuestros hijos o hijas pueden acceder involuntariamente a páginas de contenido sexual explícito erótico o pornográfico.

Además, a partir de los once años de edad entre los amigos y la escuela comienzan a escuchar palabras y frases que se relacionan con el sexo (o dan la sensación de ello) y que muchas veces no pueden entender o no lo pueden definir con propiedad.

Palabras de cuidado. Algunas frases les llegan de manera inocente como parte de una “grosería” de niños que no conocen su real significado. Otras las escuchan en la calle como parte del acoso callejero, puesto que lamentablemente vivimos en una sociedad machista y de mucha violencia.

Muchas veces, el contenido sexual se da en las letras de las canciones de moda que pasan en la radio o que nuestros hijos escuchan que son entonadas en fiestas infantiles, por amigos o por los propios padres. Es muy usual también escuchar los chistes de doble sentido que son celebrados por los adultos. Igualmente, la televisión por cable y el internet contienen mucho contenido sexual que no necesariamente están regulados.

El internet contiene mucho contenido sexual que no necesariamente están regulados por los padres. | Fuente: Getty Images

Tecnología peligrosa. Últimamente, muchos niños, al tomar prestado los celulares de sus padres o buscar fotografías en los mismos, se topan con fotos y videos eróticos o pornográficos que los mismos padres o madres reciben por WhatsApp u otras redes sociales por parte de sus amigos.

Es decir, las imágenes de contenido sexual que nuestros hijos ven están más cerca que nunca y pueden ser muy perturbadores, considerándose una amenaza para nuestros hijos, más aún si el conocimiento que tienen de la sexualidad es pobre o inadecuada.

La realidad nos dice que independientemente de todo lo que los padres se esfuercen por “protegerlos” o “aislarlos” de la pornografía o imágenes con contenido sexual explícito, es muy probable que ellos lo verán, lo oirán.

Las imágenes de contenido sexual que nuestros hijos ven están más cerca que nunca y pueden ser muy perturbadores. | Fuente: Getty Images

Acceso. Es así, que la pornografía con la cual los padres crecieron es muy cómica en comparación con la que los niños y adolescentes de hoy están expuestos. Si los padres recuerdan, hace unos 30 años para que el adolescente de aquel entonces acceda a una revista Playboy o película pornográfica en VHS, debía de hacer malabares e implicaba todo un reto.

Hoy en día, basta con colocar la palabra “sexo” o “porno” en google y la lista se hace infinita. Ello lo puede hacer cualquier niño o niña que tenga una computadora o teléfono móvil a la mano.

Por más que la mayoría de los padres quisiéramos proteger los ojos y oídos de nuestros hijos e hijas, simplemente no es posible. Lo que sí es posible es educarlos anticipadamente con una visión positiva de la sexualidad, de manera que enfoquen las representaciones negativas, burdas y peligrosas de la sexualidad; y para ello, nosotros como padres debemos sentirnos en la capacidad de educar a nuestros hijos e hijas en sexualidad.

Así mismo, exigir a las escuelas de nuestros hijos que los eduquen adecuadamente en una sexualidad integral, y así los menores de edad tendrán la capacidad de poder actuar de forma adecuada (sobre la base de valores que se dieron en casa y explicaciones adecuadas) cuando se encuentren expuestos a éstas imágenes.

Se debe procurar educar a nuestros hijos anticipadamente con una visión positiva de la sexualidad, de manera que enfoquen las representaciones negativas.

¿Qué hacer si mi hijo o hija ve una escena pornográfica?

- Manteniendo una actitud constructiva y el continuo compromiso de que el tema sea siempre positivo y materia de una comunicación abierta, busquen oportunidades para que se den conversaciones sobe temas de sexualidad.

- Tener presente que es muy probable que su hijo o hija tenga una serie de dudas y preguntas sobre sexualidad, no necesariamente por las imágenes vistas, sino por curiosidad natural o por los cambios que viene pasando en su cuerpo. Por ello, responder a sus inquietudes es lo adecuado y nunca esquivar la situación.

- Tener presente los valores que se inculcan en casa y promover la toma de decisiones en caso que su hijo sea adolescente.

- Tenga en cuenta que los niños y niñas necesitan tener límites y los adolescentes necesitan tener explicaciones.

- No prohibir el acceso a internet o canales de TV porque no estaría atacando el problema sino evitándolo, y su hijo lo seguirá haciendo porque quiere responder a su curiosidad.

- Hablarle de sexismo, machismo, prostitución, violencia sexual, explotación sexual cuando es adolescente, así promoverá una actitud crítica.

- Señalar las diferencias entre erotismo y pornografía.

- Juntos buscar ayuda en internet sobre distintos significados e ideas en temas de sexualidad.

- Hacer del momento tenso una oportunidad para hablar de educación sexual con su hijo e hija.