Cuidado con la depresión en adolescentes: Principales síntomas

Según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la depresión es un trastorno que afecta a 350 millones de personas en el mundo.

Las terapias ayudan a los pacientes a que se conozcan mejor y alejar pensamientos negativos. | Fuente: Andina / Morguefile

Aunque muchos no la consideran como tal, la depresión es una enfermedad que puede ocasionar problemas graves contra la salud y la vida de todas las personas pero se debe tener cuidado cuando se trata de adolescentes. Por ello, es necesario estar pendiente de sus síntomas y buscar ayuda profesional inmediata si se presentan. Te ayudamos a identificar los principales síntomas:

1) Cambios en los hábitos de sueño
Dormir pocas horas o, en el otro extremo, pasar demasiado tiempo acostado en la cama, se trata de un indicio claro de depresión. La dificultad para conciliar el sueño también es una señal.

2) Malos hábitos de alimentación
Tanto la pérdida del apetito como comer en exceso están relacionados con la depresión. Otros trastornos, como la anorexia y la bulimia pueden encontrarse también ligados a esta enfermedad.

3) Apatía
Perder interés en las actividades que antes disfrutaba y preferir la soledad a estar con amigos y personas cercanas pueden ser signos de alerta. Muchas personas que padecen depresión sienten apatía constante y muestran dificultades para relacionarse con los demás.

4) Irritabilidad y tristeza espontánea
Sentir enfado o tristeza sin un motivo aparente y con frecuencia,  puede ser un indicador de depresión. Es importante identificar si los cambios de ánimo se convierten en un problema crónico.

5) Baja autoestima
Los comentarios negativos constantes del colegio o universidad  son un indicio de esta enfermedad. Otras señales son el sentimiento de culpa y la necesidad de apoyo constante ante el fracaso.

¿Cómo tratar la depresión?

La ayuda psicológica es un buen camino. Las terapias ayudan a los pacientes a que se conozcan mejor y alejar pensamientos negativos. Dependiendo del nivel de la enfermedad, se puede recurrir a fármacos, pero siempre bajo la supervisión de un médico especialista.