Derribando mitos que han equivocado las decisiones de las mujeres

Por años, algunas desinformaciones han provocado temores injustificados alrededor de métodos anticonceptivos o la educación sexual.

La "T“ de cobre o medicada son excelentes opciones para gente joven que quiere cuidarse. | Fotógrafo: Getty Images

En internet circulan una serie de afirmaciones que no son ciertas y que mal informan a la gente, generándoles miedos que no tienen razón de ser y que finalmente perjudican su salud.  En este artículo vamos a comentar tres de ellos.

1. Las vacunas son peligrosas, pueden generar autismo.  FALSO

Este mito se inició en 1998 con la publicación del artículo de un médico apellidado Wakefield en una importante revista inglesa, donde decía que había relación entre la administración de la vacuna triple vírica (que protege contra el sarampión, la rubeola y las paperas) con la aparición de autismo y enfermedades intestinales. Esto evidentemente tuvo una difusión enorme en la prensa y generó miedo en muchas personas, que dejaron de vacunar a sus hijos y produjo más casos de las tres enfermedades, con incidencias graves y fatales. Cuando se evaluó el estudio se determinó que había sido mal hecho y el doctor tenía serios conflictos de interés. Los coautores del trabajo retiraron su apoyo a las conclusiones, la revista que lo publicó se retractó del artículo diciendo que había sido un fraude, y luego de varios procesos incluso Wakefield perdió la licencia de médico en Inglaterra.

Se han hecho nuevos estudios con cientos de miles de participantes en varios países (tanto en Estados Unidos como en Europa), y en ninguno se ha podido establecer una relación entre autismo, enterocolitis y la vacunación.

En la actualidad existe consenso en el mundo entero de que el estudio fue mal intencionado y sus conclusiones fueron un fraude. El no vacunar a sus hijos es lo que realmente los arriesga, entonces, acuda a los centros de salud y cumpla con los esquemas de vacunación, ¡puede salvarles la vida!

El no vacunar a sus hijos es lo que realmente los arriesga. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

2. Enseñar educación sexual a las adolescentes las lleva a tener sexo más temprano. FALSO

La educación sexual bien enseñada tiene muchas ventajas: aumenta la autoestima de la adolescente y hace que no ceda a las presiones del grupo y/o de la pareja, permitiendo que inicie su vida sexual cuando ella desee hacerlo y se sienta preparada, tanto física como emocionalmente.

Estar informada la ayuda a tomar la decisión por ella misma, eso le permite que el inicio de su vida sexual sea responsable y consciente, evitando enfermedades de transmisión sexual  y/o embarazos no deseados.  Además, la mejor manera de luchar contra el aborto es promover la educación sexual y la enseñanza de los métodos anticonceptivos.   

3. Las mujeres que no han tenido hijos no pueden usar dispositivos intrauterinos, como la T de cobre. FALSO

Es algo que se creyó durante un buen tiempo, pues se pensaba que podía provocar infecciones y generar infertilidad. Ahora se sabe que esto no es cierto, y métodos como la “T“ de cobre o medicada son excelentes opciones para gente joven que quiere cuidarse, ya que no requieren la atención de la paciente para que funcionen y porque en una enorme mayoría no ocasiona ningún problema.

Recordemos que la causa más frecuente de falla cuando se toman anticonceptivos, es  el  “error humano”. Por ejemplo, el olvido en la toma de las pastillas, y cuanto más joven es la paciente, mayor es la probabilidad de olvido, llegando a un máximo en las adolescentes. Entonces, si quiere un método para cuidarse que sea muy efectivo, de bajo costo y de larga duración, sepa que la “T” es una excelente opción así usted no haya tenido hijos aún.  

Estar informada ayuda a la adolescente a tomar la decisión por ella misma, eso le permite que el inicio de su vida sexual sea responsable y consciente. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images