Diez claves para mejorar la confianza en ti mismo

Una persona que confía en si misma tiene menos miedos que los demás.

Una persona con confianza en sí misma es capaz de arriesgarse, aceptar nuevos retos y enfrentarse a situaciones desconocidas. | Fuente: Getty Images

Primero definamos qué significa confiar en uno mismo. Mucha gente confunde la autoestima con la confianza, pero no son lo mismo. La autoestima está relacionada con el concepto que tienes sobre ti mismo. Deriva del latín “estimar”, es decir, ¿cuánto te quieres a ti mismo? Pero tener confianza se refiere a lo que los angloparlantes conocen como “trust”. To trust implica cerrar los ojos y fluir con la vida.

Una persona con confianza en sí misma es capaz de arriesgarse, aceptar nuevos retos y enfrentarse a situaciones desconocidas. Cuando confías en ti mismo, relativizas los problemas, te preocupas, pero atraviesas esa preocupación, angustia o miedo y dejas de pensar en que ese problema es enorme y terrible del que nunca te liberarás y simplemente lo ves como una situación compleja y difícil de la vida, de la que te vas a recuperar y salir adelante.

Una persona que confía en si misma tiene menos miedos que los demás y se atreve a retos que otras personas descartan por temor al fracaso. Y casi siempre descubre que nada es tan difícil como parece.

Sin embargo, confiar en uno mismo no es tan fácil como simplemente proponértelo. Aunque está directamente relacionado con las experiencias que has vivido, también depende de tu forma de interpretarlas.

Una persona que confía en sí misma casi siempre descubre que nada es tan difícil como parece. | Fuente: Getty Images

10 claves para tener más seguridad y confianza en ti mismo

1. Respetar tus emociones negativas
Todos nos sentimos más o menos confiados según el momento vital que estemos experimentando. Ejemplo: Si te felicitan por el buen trabajo que hiciste te hará sentir más confianza que si desaprueban tu trabajo.
Confiar constantemente en uno mismo es imposible. Hasta las personas más seguras de sí mismas tienen momentos de debilidad. Acostumbrarte a respetar tus emociones negativas y tus momentos de bajón y ser consciente de que no pasa nada porque de vez en cuando estén ahí es esencial.

2. Recuerda tus logros
Gran parte de la falta de confianza en uno mismo la tiene nuestra tendencia innata a criticarnos por nuestros fracasos y menospreciar nuestros logros. Esto suele terminar derivando en el síndrome del impostor, una percepción psicológica por la cual las personas son incapaces de reconocer sus logros y los atribuyen a la suerte o las coincidencias, y se convencen a sí mismas de que son un fraude y no merecen los éxitos que han conseguido.

Para ello salir de este síndrome, elabora un listado de cinco logros que hayas conseguido en tu vida, ya sean en el ámbito laboral, académico o personal, e identifica las habilidades que necesitaste para lograrlo.

4. Evita definirte con etiquetas limitantes
Cuando algo te salga mal, intenta identificar tu pensamiento de ese momento, quizás tu diálogo interno es negativo. Ejemplo: Se te cae un vaso con agua, ¿qué te dices? En lugar de decirte “que idiota, que torpe”, sustitúyelo por una reflexión positiva “estoy cansado” o “es normal que falle, soy humano”.

5. Encuentra tus valores y guíate por ellos
Estamos tan acostumbrados a seguir el criterio de nuestros padres, amigos o profesores, que pronto olvidamos cuáles son nuestros propios valores. Si no los conoces, te resultará difícil ser congruente en tu vida y eso te generará muchas dudas internas. Ser consecuente reforzará tu confianza, para ellos debes sentir que actúas conforme tus valores y forma de ver el mundo.

Cuando confías en ti mismo, relativizas los problemas, te preocupas, pero atraviesas esa preocupación, angustia o miedo. | Fuente: Getty Images

6. Toma decisiones, por pequeñas que sean
La práctica aquí es muy importante. Por ejemplo: puedes practicar tomando pequeñas decisiones cotidianas, como elegir tú la película que vas a ver al cine con tu pareja o amigos. Y luego pasa progresivamente a ejemplos de más trascendencia como elegir una carrera u otra y comunicárselo a tus padres.

7. Rompe tus cadenas mentales
A menudo, son nuestras propias cadenas mentales las que nos impiden actuar cuando contamos con los recursos suficientes para hacerlo. Observa tus creencias y fíjate si son limitantes a lo que quieres conseguir y si lo son, cámbialas. Si no sabes cómo busca ayuda profesional.

8. Ponte en la piel de los demás
Intenta ponerte una vez al día en el lugar de otra persona. Ejemplo: ese compañero de trabajo que ves todos los días al llegar a la oficina. ¿Crees que todo en su vida le va bien, o es posible que ayer tuviera una discusión con un familiar que le arruinó la tarde? ¿Cómo se sentirá? ¿Cómo lo habrá resuelto? A todos nos pasan situaciones comunes, lo que nos diferencia es la forma de afrontarlo.

9. Aprende a decir que no
Pocas cosas pueden aumentar más tu confianza que la de respetarte a ti mismo y tus deseos, pero para ser asertivo no es suficiente con creértelo y salir a la calle gritando “¡Ya es hora de que empiece a decir que no!”.

Cuando te encuentres con alguien que no empatice contigo y te ponga contra la espada y la pared pidiendo un favor, existen dos herramientas que pueden darte muy buen resultado. La primera es la técnica del disco rayado. Se trata de repetir las veces que haga falta tu razón sin dar ninguna explicación más, por ejemplo “es tarde y quiero irme a casa porque mañana madrugo”. La otra es la técnica de la norma personal. Consiste en explicar que tienes una norma, una política que te impide hacer lo que te están pidiendo. “Lo siento, tengo una política personal sobre no dejar dinero a amigos”.

De esta forma lograrás que la otra persona no se sienta rechazada personalmente y si en caso se sintiera así ya no es tu tema resolverlo. Tú solo eres dueño de lo que tú piensas y sientes, ser asertivo es la mejor opción a pesar de que la otra persona se niegue a comprender.

10. No olvides que vas a fallar
Nadie logra éxito sin antes haber fracasado una y otra vez y esto es una regla para todo el mundo. Fallar es una etapa más del camino hacia el logro de tus objetivos.
Aumentar la confianza en ti mismo es fundamental para salir adelante con optimismo ante los obstáculos de la vida y entonces lograr ser una persona resiliente.