Dolor pélvico crónico, un reto para el ginecólogo

Es frecuente que a la paciente se le compliquen las labores en casa y el trabajo, que se sienta deprimida, que tenga alteraciones el sueño y que sus quejas sobre el dolor parezcan exageradas.

Es importante evaluar el componente psicológico de la paciente. | Fuente: Getty Images

El dolor pélvico crónico es una causa frecuente de consulta con el ginecólogo. Probablemente una de cada diez pacientes que acude a nosotros, lo hace exclusivamente por ese motivo, y la frecuencia del problema aumenta mucho, si preguntamos entre las pacientes que acuden por cualquier otra molestia. Consideramos como crónico, un malestar que se ha mantenido por seis meses o más.   

El importante componente emocional

Generalmente estas pacientes tienen una alteración en el estado emocional que se relaciona al dolor crónico, ya sea ayudando a generarlo o como causa de él, y provoca un cuadro más notorio. Es frecuente que a la paciente se le compliquen las labores en casa y el trabajo, que se sienta deprimida, que tenga alteraciones el sueño y que sus quejas sobre el dolor parezcan exageradas con relación a lo que encontramos en los exámenes. Muchas veces consultan con varios especialistas y reciben tratamientos con antiinflamatorios y antibióticos, sin obtener mejoría.
 
Es importante evaluar el componente psicológico de la paciente, obteniendo información sobre alteraciones en apetito, sueño, imagen corporal, sobre su vida sexual (pasada y actual) y su relación de pareja.

Una endometriosis puede ser una de las múltiples causas físicas del dolor pélvico. | Fuente: Getty Images

Las causas físicas del dolor pélvico son múltiples

Tenemos principalmente, patologías ginecológicas como endometriosis, adenomiosis, adherencias, congestión pélvica, síndrome del ovario residual, etc. Pero no siempre el problema es ginecológico, ya que enfermedades de la vejiga, del colon, de la columna, neurológicas o incluso sistémicas, podrían causar el dolor pélvico crónico. Entre las enfermedades de la vejiga, es muy frecuente la cistitis intersticial, y, entre los males del colon, está el colon irritable.  

Tratamiento

El tratamiento médico puede tener 2 objetivos:   
1. Erradicar el dolor. Por ejemplo, con analgésicos.
2. Tratar la enfermedad que esté generando el dolor, para así ponerle fin (esto es lo ideal). Podría darse medicación para la endometriosis o para la cistitis intersticial y, mejorando la enfermedad, aliviar el dolor de la paciente.  

El tratamiento quirúrgico se hace normalmente por laparoscopia, que sirve muchas veces para el diagnóstico y tratamiento en el mismo acto operatorio.

En pacientes con dolor pélvico crónico es muy frecuente encontrar endometriosis. En estos casos, se resecan los focos grandes y se destruyen los pequeños. Siempre se debe obtener alguna muestra para estudio patológico y debemos considerar que la endometriosis puede presentarse incluso en adolescentes.

Otro hallazgo frecuente es el de adherencias, las que deben ser eliminadas con cuidado, para evitar complicaciones con las vísceras o los vasos que pudieran estar cerca.  
Otro procedimiento para el dolor es la neurectomía presacra, que se considera un último recurso y también se hace por laparoscopia.

Entonces, vemos que el dolor pélvico crónico es un problema frecuente y complejo, donde se juntan componentes psicológicos y físicos, que muchas veces no conseguimos identificar plenamente.

La endoscopia es definitivamente, una de las  mejores armas con que contamos para efectuar un buen diagnóstico y un tratamiento correcto en las pacientes.