El geriatra y el beneficio que le brinda al adulto mayor

El objetivo no es prolongar más la vida, porque esto ya se consiguió. Se busca inculcar la importancia de mantener un envejecimiento activo y saludable.

Cada vez hay más adultos mayores, debido al aumento de la esperanza de vida al nacer y a la disminución de la tasa de fecundidad. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

La geriatría es una especialidad médica dedicada al estudio de la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades en las personas de la tercera edad.

Según la Ley de la persona Adulta Mayor (Ley Nº 30490), en el Perú, se considera persona adulta mayor a aquella que tiene 60 o más años de edad.
El mundo está envejeciendo demográficamente y esto no escapa a nuestra realidad local, este sector de la población ha aumentado de 5,7% en el año 1950  a  9,9% en el año 2016, según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), y se espera que pase a cerca del 17,1% en 2025 y 29,9% en 2100.

Cada vez hay más adultos mayores, debido al aumento de la esperanza de vida al nacer y a la disminución de la tasa de fecundidad. Asimismo, el avance de la tecnología y de la medicina ha permitido aumentar los años de vida, esto es un logro para la medicina, sin embargo, al haber más población longeva, aumentan las enfermedades crónicas y degenerativas.

El objetivo no es prolongar más la vida, porque esto ya se consiguió, lo que se busca es dar calidad de vida e inculcar en la población la importancia de mantener un envejecimiento activo y saludable, donde se mantenga la independencia y funcionalidad, evitar la descompensación de males crónicos, evitar que aparezcan nuevas enfermedades y reducir el consumo de fármacos de ser posible.

Se calcula que en el Perú aproximadamente hay 200 geriatras titulados, una escasez considerable, frente a la proporción de adultos mayores en nuestro país.

El paciente adulto mayor, se diferencia de otros por la complejidad de su estado, en ciertos casos confluyen varias enfermedades en un mismo paciente, además por lo general toma más de un fármaco, presenta más carga de enfermedad o acumulo de daño producido por la huella que van dejando las enfermedades en su cuerpo y es más vulnerable o proclive a descompensarse.

El mundo está envejeciendo demográficamente y esto no escapa a nuestra realidad local. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Existen los síndromes geriátricos que son las patologías más frecuentes, estos problemas desencadenan en sí mismos otros problemas o pueden ser consecuencia de deficiencias que no fueron detectadas en su momento, estos son:

-    Inestabilidad a la marcha y caídas.
-    Estreñimiento.
-    Malnutrición, desnutrición, deshidratación.
-    Impotencia sexual.
-    Insomnio y trastornos del sueño.
-    Deterioro cognitivo, demencias.
-    Delirio y síndrome confusional agudo.
-    Depresión y ansiedad.
-    Polifarmacia  (consumo de más de 5 fármacos).
-    Inmovilidad, ulceras por presión.
-    Incontinencia urinaria y fecal.

El geriatra es el especialista idóneo para evaluar a todos los adultos mayores ya que, mediante una revisión integral, evalúa al paciente en todas sus esferas: clínica, mental, funcional, social y emocional. Esto permite detectar no solo el problema mayor o más resaltante, sino todas las dolencias que presenta el paciente en un momento determinado. Algunas podrían pasar desapercibidas o no tomarse en cuenta en una simple evaluación. La geriatría, a diferencia de otras especialidades, no solo se centra en un órgano o sistema, sino que evalúa al paciente en todo su conjunto, de manera general, lo cual permite mejores resultados.

El paciente adulto mayor por lo general toma más de un fármaco y presenta más carga de enfermedad. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Muchas veces el geriatra hace un tratamiento conjunto con otras especialidades y se unifican en pro del bienestar del paciente.

Por lo general el geriatra tiene un perfil especial:

- Tiene mucha afinidad y empatía por los adultos mayores.
- Es paciente y sabe escuchar.
- Trabaja muy de cerca con la familia del paciente, involucrándola en el tratamiento.
- Detecta problemas frecuentes en adultos mayores, que podrían pasar desapercibidos para otros especialistas.
- Es capaz de trabajar en equipo y guiar al equipo interdisciplinario (enfermeros, terapistas, etc.).

Hay que tener en cuenta que gran parte de la población que recurre a emergencias y hospitales de nuestro país es adulta mayor, por eso urge “geriatrizar” la medicina e inculcar en todos los médicos, independientemente de su especialidad, la forma particular e individualizada de tratar al adulto mayor.

Ellos requieren un trato especial y preferencial, por todo lo que nos han entregado, son fuente de conocimiento, historia y tienen mucho por transmitir. Hay que empoderar al adulto mayor y darle el respeto que merece en nuestra sociedad. Asimismo, hay que incentivar a las nuevas generaciones de médicos a considerar a la geriatría como opción formativa, ya que es una especialidad relativamente nueva, con mucha demanda y gran proyección a futuro, aún hay mucho por estudiar.