El moldeado beneficia la fantasía y la creatividad de los niños

Para los primeros años es recomendable la plastilina, y para los más grandes la cerámica al frío.

Para el moldeado se puede usar plastilina, material de cerámica al frío o diferentes tipos de arcilla. Es importante elegir la adecuada, de acuerdo a la edad. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

El moldeado es una actividad muy buena y recomendable para los niños. Entran en contacto con la masa, la tocan, la empujan, la jalan, la aprietan, la enrollan, la ablandan, la “amasan”, juegan y la disfrutan con confianza y libertad.

Es una actividad libre que se trabaja con las manos y permite relajarse, soltarse y canalizar una serie de pensamientos y emociones.

A través del moldeado el niño imagina, crea y materializa ideas que tiene en su mente. Es una actividad que aporta muchos beneficios a la fantasía y a la creatividad.

El moldeado es una actividad importante y mucho más compleja de lo que se puede imaginar a simple vista; sin embargo la experiencia con la masa va permitiendo lograr cosas y contribuye significativamente en el desarrollo de los niños.

A través del moldeado el niño imagina, crea y materializa ideas que tiene en su mente. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

- Cuando un niño moldea, desarrolla la motricidad fina, la fuerza de la mano y todos los miembros superiores, trabaja la independización de partes (muñeca, dedos, palma) y la precisión.

- Mejora la capacidad para concentrarse, para planificar y seguir una idea. Se desarrolla el sistema propioceptivo, aquel que permite que la información que el niño recoge a través de su cuerpo, la exteriorice y exprese.

- Da la oportunidad de hacer, volver a hacer, corregir, mejorar, poniendo en juego la paciencia, tolerancia, flexibilidad ante las cosas y las personas.

Todas son habilidades que más adelante se implementarán en otras actividades y facilitarán los aprendizajes.

El niño, amasa, junta, separa y vuelve a unir piezas, dando formas, tamaños, proporciones, hasta lograr un producto final, personal que lo satisface, lo cual incrementa su importancia y valor. Termina logrando una pieza de valor único, donde hay una parte importante de él.

Da la oportunidad de hacer, volver a hacer, corregir, mejorar, poniendo en juego la paciencia. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Esta actividad, que además de entretener, relaja y tranquiliza, permite un trabajo calmado, continuado, ideal para niños inquietos, impulsivos, con poca tolerancia; para aquellos con dificultades de atención y concentración, con problemas de tonicidad y coordinación.

Para el moldeado se puede usar plastilina, material de cerámica al frío o diferentes tipos de arcilla. Es importante elegir la adecuada, de acuerdo a la edad.

Para los primeros años es recomendable la plastilina, y para los más grandes la cerámica al frío o diversos tipos de arcilla, averiguando sobre la calidad de los productos, ya que en algunos casos las piezas requieren ser horneadas.