Equidad de género: ¿Qué es el machismo?

El machismo es una mesa sostenida por cuatro patas.

La misoginia, la homofobia y el sexismo conforman el machismo | Fuente: Getty Images

Para poder entender el machismo y la masculinidad hegemónica en nuestra sociedad, utilizaré la metáfora de la mesa creada por un Jaime Tellería (sociólogo boliviano).

Imaginemos entonces una mesa de cuatro patas (como la que utilizamos para tomar los alimentos). Esa mesa se mantiene en pie porque su tablón (la tabla donde colocamos los platos de comida) es sostenido por cuatro patas que son sus columnas. Si una de estas patas se rompe, la mesa no se caería, aun se mantendría de pie pero tambaleando; pero si dos o más patas se salen pues la mesa ya no estaría más de pie, caería y dejaría de servir.

Ahora, imaginemos la mesa como una metáfora, donde el tablón principal se llamará “Masculinidad hegemónica”. ¿Qué es la masculinidad hegemónica? Es el modelo de masculinidad que existe en una sociedad determinada; es decir, es la manera como la sociedad nos ha enseñado y nos dice que tenemos que comportarnos, actuar, pensar, sentir por el hecho de ser hombres. Son todos los mensajes, mandatos y roles que los hombres (y las mujeres) aprenden desde que nacemos y muchas veces no nos damos cuenta.

El machismo se refuerza con los prejuicios sexistas | Fuente: Getty Images

Por ejemplo, el hombre: no debe expresar afecto ni ternura a sus amigos hombres, es incapaz de ser fiel, debe ser el jefe y autoridad de la casa, debe tener sexo cuando lo desee y con quien desee, la sexualidad masculina es instintiva e incontrolable, tiene que ser fuertes física y emocionalmente, no debe sentir ningún tipo de atracción o deseo sexual por otros hombres, siempre deben demostrar su valentía incluso poniendo en juego su vida, etc.

Entonces, todos estos mandatos sociales, los cuales como se habrán dado cuenta son falsos y no tienen ningún argumento válido que los justifique; pero sin embargo, día a día muchos hombres tratan de demostrarlo por el temor a que su “hombría”, su “virilidad” sea cuestionada por otros hombres o mujeres.

La masculinidad hegemónica peruana es violenta contra las mujeres | Fuente: Getty Images

Este tablón de la Masculinidad Hegemónica es sostenido por las cuatro patas de esta mesa que evocamos. Cada una de las patas tiene un nombre y una razón por la cual la masculinidad hegemónica sobrevive, son:

1. Misoginia: Por definición proviene del griego, donde miseo significa odiar o despreciar y gyné significa mujer. La persona misógina es la que ejerce un desprecio por la mujer, y constantemente critica, detesta, odia y menosprecia no solamente sus actitudes sino en el rol que ejercen en la sociedad. Señalar que en lo único que sirven las mujeres es cocina; o que la mujer tiene la culpa que la violenten por faltar el respeto al hombre o seducirlo son entre varios otros ejemplos de misoginia.

La misoginia es el desprecio y odio hacia las mujeres | Fuente: Getty Images

2. Homofobia: Es el término que se utiliza para describir el miedo, rechazo, repudio, prejuicio y discriminación hacia hombres y mujeres homosexuales (incluyo lesbofobia y transfobia). Es motivada por el odio irracional a personas que no son heterosexuales y se manifiesta mediante la violencia física o verbal, llegando incluso a asesinatos, que son crímenes de odio. Ramos Padilla, señala que la homofobia “más que el miedo irracional por los hombres homosexuales, es el miedo a que otros hombres revelen al entorno social que uno no alcanzan los estándares para ser considerados verdaderos hombres, y ello es un temor masculino a la burla del otro”

Nuestra sociedad es estructuralmente machista | Fuente: Getty Images

3. Sexismo: es la discriminación que se ejerce a una persona por su sexo o género en ciertos ámbitos, solamente por esas características es considerada inferior la otra persona. Esto incluye estereotipos y prejuicios sociales. Por ejemplo, que una mujer sea discriminada en un puesto laboral por el hecho de ser mujer, o sino que una mujer aparezca semidesnuda como parte de una publicidad de bebidas o automóviles.

El sexismo está presente en todos los estratos sociales | Fuente: Getty Images

4. Heterosexualidad compulsiva: En una sociedad donde se privilegia y reconoce la heterosexualidad como “única y natural forma de relacionamiento sexual”, los hombres buscan el constante reconocimiento social y se presionan para mostrarse como “machos” y “viriles”, intentando conquistar y tener sexo con muchas mujeres; ello por la necesidad de ser valorados y aceptados por su entorno social como “verdaderos hombres” y cualquier comportamiento diferente podría colocar en duda la heterosexualidad, lo cual generaría angustia, terror y pánico en varios hombres, en sus familiares y amistades.

Cada vez que utilizamos esta mesa ejercemos el machismo, el cual es el conjunto de creencias, costumbres y actitudes que sostienen que el hombre es superior a la mujer solamente porque durante años la sociedad hizo creer que es la figura más importante, que es el dueño de poder y que es el representante del ser humano (por eso algunos hablan del “hombre en la tierra” haciendo referencia a la humanidad, como si la mujer no existiese).

El machismo hace que la mujer se vea como inferior al hombre y que solamente debería conformarse con ser madre, cuidar a sus hijos y atender al esposo; justificando así la violencia que ejercen contra ellas. Lamentablemente esta mesa está en la casa de millones de personas, de hombres y de mujeres en el Perú y en el mundo. La usamos diariamente sin darnos cuenta. Es momento de cambiar estas mesas. Ni una menos.