Fortalecer la musculatura pélvica previene el prolapso

Hay varios grados de prolapso, desde los muy leves hasta los severos, donde ya la vagina ha sido totalmente empujada hacia afuera del cuerpo.

Otro factor importante para la formación y desarrollo de los prolapsos es el aumento de la presión intraabdominal. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images
  • El estreñimiento y la tos crónica son factores que predisponen.
  • Muchas veces el prolapso es mínimo y la paciente no tiene molestias.

En un artículo anterior escribimos sobre lo que era el prolapso: una pérdida en la sustentación de los órganos pélvicos que hace que desciendan empujando la vagina hacia afuera. En los casos avanzados, toda la vagina queda expuesta hacia el exterior.     

Hoy vamos a hablar sobre algunas formas de prevenir que esto ocurra y los tratamientos que podemos hacer cuando ya se instaló el problema.

Los factores que producen un prolapso en la mujer son variados y múltiples. Por ejemplo, no podemos modificar el factor genético, pero en muchos otros sí podemos intervenir.   

¿Qué podemos hacer?

Una buena atención durante el parto es muy importante, ya que las lesiones que se pueden dar en ese momento en los tejidos de la pelvis, con frecuencia generan futuros prolapsos. Esto ocurre normalmente en los partos instrumentados, cuando los bebés son muy grandes o cuando la mujer no es atendida por un profesional capacitado.

Otro factor importante para la formación y desarrollo de los prolapsos es el aumento de la presión intraabdominal. Entonces, la obesidad, el estreñimiento, la tos crónica, el cargar grandes pesos, etc., debe ser evitado.  

Una buena alimentación y ejercicios enfocados en fortalecer la musculatura pélvica (como los de Kegel) son preventivos, lo mismo que el uso de estrógenos locales en mujeres con menopausia, y eliminar el cigarro que produce tos crónica y acelera la llegada de la menopausia.  

¿Y el tratamiento?

Hay varios grados de prolapso, desde los muy leves hasta los severos, donde ya la vagina ha sido totalmente empujada hacia afuera del cuerpo. En cada caso hay que hacer una evaluación completa de la paciente para decidir cuál es la mejor conducta para ella dependiendo del grado de prolapso, de su edad, de si quiere hijos o no, de si tiene o no vida sexual, etc. 

En pacientes ancianas con prolapso total, que ya no tienen vida sexual, la vagina se puede cerrar o extirpar. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Muchas veces el prolapso es mínimo y la paciente no tiene molestias o consciencia de él, recién se halla al momento de examinarla. En estos casos no es necesario ningún tratamiento, salvo evitar los factores que favorecen que el prolapso aumente. Si existen molestias, tenemos alternativas no quirúrgicas como los pesarios (cuyo uso viene desde la antigüedad) que pueden ser efectivos para algunas pacientes, aunque a otras genera mucha incomodidad, infecciones, etc. Y finalmente el tratamiento definitivo es el quirúrgico.

¿Cómo se opera un prolapso?

Las técnicas han cambiado mucho en los últimos 20 años, con las operaciones que se hacían antes, casi un tercio de las pacientes operadas volvían a tener prolapso luego de un tiempo. Para evitar esto se utilizaban mallas (tejidos sintéticos), pero se vio que daban numerosas complicaciones, por lo que hoy en día ya no se usan. Pero todavía se emplean para tratar la incontinencia de orina de esfuerzo, la que es elegida en casos de hipermovilidad uretral sintomática.

Lo importante a la hora de decidir una operación, es evaluar bien dónde está la debilidad o rotura que ha condicionado el prolapso, para poder corregir ese sitio y darle sostén al órgano, es decir, una sutura sitio específica. Y recordar que cuando hay prolapso, usualmente son varios puntos los que hay que corregir.

La mayoría de estas operaciones se pueden hacer por vía vaginal y sin anestesia general. También se hace por la vía abdominal y/o la intervención laparoscópica; sobre todo cuando el prolapso es del útero (en este caso también puede estar indicado el uso de mallas).  

En pacientes ancianas con prolapso total, que ya no tienen vida sexual, la vagina se puede cerrar (colpocleisis) o extirpar (colpectomía). Esta última es una operación con excelentes resultados, de bajo riesgo y de muy rápida recuperación, donde usualmente la paciente tiene poco dolor y se va de alta al día siguiente.