Guía de padres: la forma de ayudar con las tareas escolares

La tarea escolar es una oportunidad para que los padres se involucren en la educación de sus hijos, pero sin restarles autonomía.

Los padres deben acompañar y asesorar al niño, no hacerle las tareas. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Cada colegio tiene una manera de manejar las tareas que los niños y adolescentes llevan a la casa. La idea es que los padres sean parte de esta estrategia y que el niño pueda ver un acuerdo entre  ambos agentes educadores.

La experiencia demuestra que cuanto más presentes y activos estén los padres, los hijos no solo se sentirán asesorados, sino acompañados activamente. Además de involucrados en su dinámica con los profesores, los cursos, los compañeros y todas las experiencias cotidianas escolares.

En tal sentido, la tarea escolar es una oportunidad para que los padres se involucren en la educación de los hijos de modo integral, una manera de repasar y estudiar los diversos temas que tocan en cada curso.

La idea no es hacer la tarea perfecta, sino por el contrario, acompañar y asesorar al niño para que realice sus deberes y aprenda a través de los mismos. Él lo hará de la mejora manera.

Entonces, la tarea es una forma de estudiar y reforzar los conocimientos.

Es importante, además de la tarea en sí, formar al niño en ese hábito y en el cómo hacerla:

•    Formalizar el concepto de que la tarea es importante, debe hacerse siempre y  de la mejor forma.
•    Fijar un horario para hacer las tareas.
•    Establecer un lugar dónde hacer las tareas, que sea calmado, ordenado y con poca o nada  interferencia.
•    Facilitar que el niño cuente con todos los materiales necesarios.
    Verificar que todo está correcto, por parte del niño/adolescente.
•    Crear el hábito de verificar que todas las tareas asignadas han sido resueltas, propiciando la responsabilidad y autonomía.

Los hijos tienen que desarrollar autonomía a la par de asumir sus responsabilidades. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Rol de los padres para ayudar a los hijos con la tarea escolar:

•    Estando presentes, acompañándolos de la mejor manera que sea posible.
•    Informándose sobre los cursos y las tareas.
    Conversando con los hijos sobre los temas, tareas, cursos, profesores.
•    Supervisando las tareas, pudiendo variar de acuerdo a la edad, el grado que cursa el hijo y las destrezas que vaya desarrollando.
•    Estando siempre alertas a las posibles dificultades, así como a la presencia de signos de frustración.

Dificultades usuales que generan en los padres muchas inquietudes

“Mi hijo no quiere hacer la tarea”, “Mi hijo no entiende la tarea, no sabe cómo hacerla”, “Mi hijo se demora mucho en hacer la tarea y no la hace bien”, “La tarea es muy compleja, si dejo que mi hijo la haga solo, no va salir bien”,  éstas y muchas otras situaciones similares les toca vivir a los padres. Ellos se plantean diversas reflexiones y dudas: “¿Qué hago, ayudo a mi hijo?”, “¿Hago yo la tarea para que no le pongan mala nota?”, “¿Le explico a mi manera para que no se quede sin entender?”, “¿Le pongo un profesor que lo ayude con las tareas?”.

Las dificultades para el aprendizaje no siempre están relacionadas a una falta de esfuerzo. En esos casos los padres deberán buscar ayuda especializada. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

En el día a día de los hijos y los padres, en relación a los temas escolares, siempre van a darse momentos y situaciones que ocasionarán tensión y estrés, lo cierto es que estas situaciones van a ser inevitables y el que los padres intenten resolverlas no será la mejor alternativa.

Los hijos tendrán que solucionar diferentes situaciones -simples y complicadas- por ellos mismos, tanto en el aula como en la casa. El riesgo de una mala nota no debe ser motivo para que los padres se hagan cargo, por el contrario, deben llegar al convencimiento de que los hijos tienen que desarrollar autonomía a la par de asumir sus responsabilidades, logrando, además, confianza en ellos mismos.

Es claro que en determinadas situaciones los padres deben comunicarse con los profesores, con la finalidad de coordinar o armar estrategias específicas. Deben aprender a diferenciar cuando su hijo requiere de una ayuda especial.

Es cierto que algunos niños tienen algunas dificultades de aprendizaje, atención, concentración, razonamiento, memoria u otros similares. Además de dificultades en ciertos cursos, que no deben confundirse con falta de esfuerzo. En estos casos los padres deben buscar una ayuda especializada.