Infertilidad: prevención y tratamientos

Lo recomendable es que la mujer, siempre que sea posible, inicie los intentos para quedar embarazada antes de los 35 años.

La mejor edad para quedar embarazada es entre los 22 y los 30 años. | Fuente: Getty Images

Hemos dedicado dos artículos al tema de la infertilidad: el primero fue sobre las causas y el segundo sobre las pruebas que se usan para el diagnóstico de estas.  

Ahora vamos a tocar el tema de la prevención y los diversos tipos de tratamientos que se usan hoy en día.   

¿Podemos hablar de prevención en infertilidad? ¡Claro que sí! Muchas de las causas de infertilidad son prevenibles y esto se puede lograr con medidas que son fáciles y que en algunos casos nos pueden librar de otros problemas y/o enfermedades.  

Siendo ginecólogo, me centraré en lo que respecta a la mujer, aunque ya hemos mencionado que al menos una tercera parte de las veces en las que una pareja no consigue el embarazo, es por algún factor en el hombre.  

¿Qué factores son fácilmente prevenibles? Mencionaremos algunos de los principales, como por ejemplo:

El embarazo tardío: se sabe que, en general, la mejor edad para quedar embarazada es entre los 22  y los 30 años. Luego comienza un leve declino en las posibilidades de embarazo que al comienzo es muy lento, empieza a acelerarse un poco más a partir de los 35 y se va acentuando rápidamente, año a año, a partir de los 40. Esto no significa que una mujer no pueda salir encinta entre los 40 y 50, sino que las probabilidades se van haciendo menores. Lo recomendable es que la mujer, siempre que sea posible, inicie los intentos para quedar embarazada antes de los 35 años.  

Las infecciones de transmisión sexual: la clamidia y la gonorrea son enfermedades muy comunes y ambas pueden generar infertilidad, ya que pueden bloquearlas trompas o generar adherencias en toda la pelvis. Y para prevenirlas es muy importante enseñarles a nuestros jóvenes cómo tener sexo seguro, con lo cual también ayudaremos a evitar embarazos no deseados y su secuela de abortos inseguros.

Entonces es básico que se enseñen no solo métodos anticonceptivos, sino que la mujer tenga consciencia de que la mayoría de ellos no previenen enfermedades de transmisión sexual, y que en general se debería iniciar la vida sexual cuando haya madurez no solo física sino emocional, se deberían evitar relaciones ocasionales y se deberían usar preservativos cuando hay algún riesgo.

Uso de drogas: evitar el uso de marihuana, alcohol, tabaco y drogas psicotrópicas ya que  estas pueden reducir significativamente la fertilidad tanto femenina como masculina, debido a que son capaces de alterar el material genético de los óvulos y el esperma.  Están relacionadas también con problemas serios en las madres gestantes.  

Variaciones en el peso corporal: hay que evitar obesidad y delgadez extrema, ya que ambas pueden afectar el metabolismo y la capacidad de ovular. En las pacientes con obesidad es frecuente encontrar ovarios poliquísticos y en las muy delgadas vemos muchas veces que dejan de menstruar o lo hacen irregularmente. Esto último ocurre por ejemplo en chicas con anorexia, modelos, deportistas de alto nivel, etc.