Inteligencia emocional: una herramienta hacia el éxito

Por más conocimiento y grados académicos que se tenga, si no desarrollamos la inteligencia emocional, será más difícil alcanzar nuestras metas.

La inteligencia emocional está basada en cómo cada ser humano vive sus emociones. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Para conseguir nuestros objetivos y ser felices, entre otras cosas, es necesario conocerse a sí mismo, manejar adecuadamente las emociones y tener buenas relaciones interpersonales.

El coeficiente intelectual no es el único predictor del éxito. Por más conocimiento y grados académicos que se tenga, si no desarrollamos la inteligencia emocional, será más difícil alcanzar nuestras metas.

Existen distintos tipos de inteligencia, entre ellas se incluyen la lógica o matemática, lingüística o de letras, cinestésica o corporal (p. ej. baile), musical,  intrapersonal (relación con uno mismo, autoconocimiento e identificación de nuestras emociones) e interpersonal (relación con otras personas, manejo de conflictos, resolución de problemas y trabajo en equipo).

¿Qué es la inteligencia Emocional? Es la habilidad para tomar conciencia de nuestras emociones y las de los demás, analizarlas y responder a ellas con coherencia y madurez, obteniendo resultados positivos para nosotros y quienes nos rodean. Nos permite trabajar en equipo, tolerar frustraciones y solucionar conflictos de una mejor manera.

Emociones y enfermedades. Las emociones son reacciones psicofisiológicas ante ciertos estímulos, pero cada persona responde de distinta manera. Las emociones negativas o problemas psicológicos que no se han resuelto adecuadamente se pueden somatizar, es decir, manifestar con síntomas físicos como alteraciones gastrointestinales, caída del cabello, alteraciones dermatológicas, contracturas musculares o desencadenar distintas enfermedades.

Cuando estamos perturbados, preocupados, ansiosos o angustiados, disminuye nuestra capacidad de atención, memoria y concentración, incluso la velocidad del procesamiento de la información se retrasa; eso explica por qué un niño con alteraciones emocionales, podría tener bajo rendimiento escolar, o una persona deprimida podría disminuir su capacidad cognitiva.

Beneficios. La inteligencia emocional está basada en cómo cada ser humano vive sus emociones. Conforme avanzan los años hay ciertos rasgos en la personalidad de cada uno que se acentúan, no podemos pretender cambiar a otros, no todos piensan ni actúan igual, es por ello que la tolerancia y el respeto es fundamental para vivir en una sociedad pacífica y en armonía.

Se puede aprender a regular las respuestas emocionales. Por ejemplo, si algún familiar usa un artículo nuestro sin consentimiento y no lo deja en el lugar donde corresponde, hay dos alternativas, la primera sería molestarnos y decirle que no use nuestras cosas, recriminándolo por lo que hizo y ocasionando un resentimiento o tristeza en la otra persona que cometió el error; mientras que la segunda alternativa,  sería  conversar y decirle que pueden usar nuestros objetos siempre y cuando pidan nuestra autorización y lo devuelvan al lugar de donde lo tomaron, esto ocasionará un efecto positivo y beneficio para ambas partes.

El desarrollo de la inteligencia emocional nos permite incrementar el umbral de tolerancia a la frustración, ser positivos, tener mejores relaciones sociales, ser empáticos, pragmáticos y asertivos. Todas las respuestas emocionales son positivas siempre y cuando se utilicen adecuadamente. Manejando adecuadamente nuestras emociones y teniendo respuestas acertadas ante ellas, podemos alcanzar los objetivos que tanto anhelamos.