Juego: ¿Cómo aprenden los niños?

El juego es la manera natural en la que los niños interactúan con su entorno

A través del juego el lenguaje se estimula de modo natural. | Fuente: Getty Images

El juego es el lenguaje de los niños, ya que durante la infancia aún no se encuentra totalmente instalada la supremacía de la expresión verbal que tiene el adulto.Éste permite a los niños entrar en contacto con el mundo y tener una serie de experiencias de forma placentera y agradable.

Jugar implica investigar, crear, conocer, divertirse, descubrir, además les da a los niños oportunidades para desarrollarse física, emocional, intelectual y socialmente.

A través del juego, el niño controla su propio cuerpo y coordina sus movimientos, organiza su pensamiento, explora el mundo que lo rodea, exterioriza sus alegrías, miedos, angustias, a la vez que va aprendiendo a controlar sus emociones y sentimientos.

Esta actividad enseña a los niños habilidades motoras. | Fuente: Getty Images

Beneficios personales. Cuando el juego le permite al niño adoptar roles, imitar e identificarse con personajes, está aprendiendo e interiorizando actitudes, comportamientos, hábitos y estilos sociales, los cuales contribuyen sustancialmente en la construcción de su seguridad personal, le permiten autoafirmarse, y lo preparan para las futuras relaciones interpersonales que establezca, así como para los retos que le toque hacer frente.

Beneficios sociales. A nivel afectivo el juego permite experimentar con diversas emociones, hacer frente a diversas situaciones en las que tiene que elegir, optar, resolver, buscar alternativas, coordinar y compartir. Experiencias que lo irán sensibilizando para situaciones de la vida real donde sus niveles de tolerancia estarán a prueba, a la vez que lo van preparando socialmente para ajustarse a los límites y las reglas que el medio ofrece.

El juego despierta y desarrolla la inteligencia y la creatividad, permite al niño buscar con libertad y soltura nuevas alternativas, experimentar, probar, poner en juego diferentes habilidades.

Gracias al juego los niños pueden expresarse en sus propios términos. | Fuente: Getty Images

Beneficios psicomotores. La experiencia de usar todo su cuerpo le permite controlar sus movimientos estimulando la madurez psicomotriz. Y el contacto con diversos materiales pone en juego el uso de sus percepciones las mismas que permiten desarrollar habilidades sensoriales mediante la discriminación de formas, tamaños, colores, texturas.

Beneficios en el lenguaje. A través del juego el lenguaje se estimula de modo natural, logrando  fluidez e incrementándose el vocabulario así como la calidad en la expresión de ideas y emociones se enriquece.

El juego se sitúa de este modo en la vida del niño como un medio a través del cual se vincula, se relaciona, desarrolla y aprende de modo natural.