La enseñanza de la educación sexual integral en este 2018

En los centros educativos se convoca a un especialista externo al colegio, pese a que se supone que tienen personal capacitado.

Se debe trabajar primero desde la educación sexual para los adultos que hablarán y enseñarán de sexualidad a los menores de edad. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: skynesher

Durante el 2017 pude tener la experiencia de trabajar nuevamente diversos temas de educación sexual en diferentes colegios. En total fueron 17 colegios, entre públicos, privados y parroquiales, que consideraron no solamente la importancia de abordar de alguna manera temas de sexualidad con su alumnado sino que fueron colegios que consideraron que sus maestros no se encontraban realmente capacitados y que muchos no querían asumir la responsabilidad de hablar de sexualidad con sus propios alumnos y alumnas.

Esto sorprende porque desde el 2008 se incluyó en el Currículo escolar del Ministerio de Educación, donde se capacitaron a varios maestros al respecto para brindar la enseñanza de Educación Sexual Integral, pero como sabemos, el tema siempre ha generado polémica; y como es un tema que me interesa siempre he preguntado el porqué de convocar a un especialista externo al colegio si se supone que tienen personal capacitado.

Las respuestas pueden ser sorprendentes, pero es lo que uno ya está acostumbrado a escuchar:

  • Profesores que fueron capacitados sienten que les falta mayor manejo de información científica para poder abordar el tema y sobre todo para responder a preguntas e inquietudes de los alumnos y las alumnas.
  • Hay profesores que temen que la información que se brinde pueda ser mal interpretada por los padres y madres del alumnado y temen que ello tenga consecuencia con su seguridad laboral.
  • Hay varios profesores que manifiestan que todavía tienen muchos mitos y tabúes propios sobre sexualidad y ello les impide hacer una buena labor.
  • Prefieren delegar “la responsabilidad a terceros” y con ello evitar problemas con los padres de familia con relación al contenido de la información que se brinde.
  • Consideran que si la persona que se dirige al alumnado es ajeno al colegio, ello generará mayor confianza en los y las adolescentes puesto que sino los mismos chicos tendrán vergüenza de preguntar por miedo al ser juzgados.

Sin embargo, como la educación en la sexualidad de manera integral considero que debe trabajarse preparando, orientando y capacitando tanto a profesores como a padres y madres de familia no solamente con la finalidad de “saber qué responder ante determinada pregunta” o que den su visto bueno sobre “qué temas yo abordaré con sus hijos e hijas”; sino trabajar primero desde la educación sexual para los adultos que hablarán y enseñarán de sexualidad a los menores de edad.

Esto implica, romper sus mitos, sus tabúes, aclarar sus dudas, que conozcan de las jergas sexuales del mundo adolescente, que sepan de las nuevas tecnologías y su implicancia en sexualidad, y un largo etcétera. La experiencia del año pasado me ha permitido recoger algunas pequeñas conclusiones:

  • Muchos padres y madres de familia temen ser juzgados por el colegio (director, profesores, entre otros) y por otros padres de familia si es que se muestran estar a favor de la enseñanza de sexualidad en el colegio. Esto aumenta si el colegio pertenece a alguna congregación religiosa, donde prefieren mostrarse “mojigatos” y en contra de la sexualidad al ser tildados de “libertinos”, creyendo que las consecuencias de este pensamiento las sufrirían sus hijos o hijas de quienes podrían pensar que son “promiscuos” por saber de sexo.
  • Muchos padres (me refiero a hombres) consideran que sería bueno hablar de sexo con sus hijos varones tal como ellos aprendieron siendo adolescentes (argumentando que dentro de todo les fue bien en la vida). Eso quiere decir, “llevándolos a debutar sexualmente con una trabajadora sexual”, “promoviendo tener sexo con condón con amigas”, “viendo porno junto a sus hijos”, “diciéndole de frente lo bueno y lo malo del sexo”, “llevándolo a un nigth club o kinesiólogas”, etc. Importante señalar que estas propuestas se repetían también en colegios religiosos.
  • Muchos padres y muchas madres consideran que es más urgente e importante hablarle de sexualidad a los varones que a las mujeres.
  • Existen padres y madres de adolescentes de primero y segundo de secundaria (edad done la gran mayoría ya tuvo cambios físicos) consideran que sus hijas o hijos aún no están en edad para hablarles de sexualidad.
  • La gran mayoría de padres y madres (por no decir casi la totalidad) no sabe qué páginas webs visita su hijo o hija, ni qué aplicaciones tienen en sus celulares, ni quiénes son realmente los contactos que sus menores tienen en Facebook, twitter, instagram, whatsapp, etc.
  • Hay padres y madres que consideran que ya le hablaron de sexualidad a sus hijas porque les dijeron que “les vendría un día la regla” , o con sus hijos porque les advirtieron “que tenga cuidado con lo que hace” (refiriéndose al ver pornografía, al masturbarse o al tener relaciones sexuales con su enamorada).
  • Muchos padres y madres se sorprendieron cuando se les explicaba que la educación sexual integral servía para prevenir violencia y promover el respeto a las mujeres y a las personas no heterosexuales. Se mostraron interesados al saber que con ello sus hijos e hijas podrían tomar decisiones sobre sus vidas a nivel sexual estando mejor informados sobre decisiones que puedan tener algún riesgo en sus vidas. Así, comprendieron la necesidad urgente de la educación en la sexualidad desde la etapa pre-escolar y acorde a las etapas de desarrollo.
  • La gran mayoría se dio cuenta que los movimientos “conservadores” y mal autollamados “profamilias”, promueven el miedo y el terror, lo cual no genera nada bueno a favor de sus hijos e hijas, quienes no viven en una burbuja sino en una sociedad donde interactúan a nivel virtual y real.
Muchos padres y muchas madres consideran que es más urgente e importante hablarle de sexualidad a los varones que a las mujeres. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: skynesher

Así, a manera de reflexión, ahora que estamos por empezar un nuevo año escolar, sería muy importante que las APAFAs se interesen por saber cómo se enseñará educación en la sexualidad a sus hijos e hijas en este año, y sobre todo ser primero los mismos padres y madres que busquen espacios de charlas o capacitaciones que les brinden pautas para que saber cómo pueden aclarar sus dudas (que todo adulto tiene porque no sabemos todo de sexualidad) para así sentirse en la capacidad de ustedes poder hablarles también a sus hijos.

Recuerden que los valores se dan en casa y no en el colegio. La sexualidad siempre se observa en casa y es así como nuestros hijos e hijas aprenden de sexualidad: viendo cómo nosotros actuamos con nuestras parejas a nivel integral.