Las jeringas evolucionaron para eliminar el dolor del pinchazo

Antiguamente las jeringas eran de vidrio y se reutilizaban, ahora está por salir mercado un aparato que extraerá sangre sin provocar dolor al paciente.

En algunas personas es difícil ubicar las venas, así se hace más doloroso el hincón. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

La mayoría de personas (yo entre ellas) odiamos las agujas y que nos pinchen, sea para sacarnos sangre y/o para ponernos sueros. Por suerte, en los últimos años ha habido enormes progresos que hacen más fácil y menos doloroso el proceso… ¡y se vienen cosas mucho mejores!

La historia

La aguja moderna se inventó a mediados del siglo XIX y no hubo muchos cambios hasta fines del siglo pasado. Nuestros abuelos aún usaban jeringas de vidrio que venían con agujas que se usaban una y otra vez, previamente tenían que hacerlas hervir y dejarlas enfriar. Las agujas iban perdiendo filo y cada vez dolía más el hincón.

Además, el mismo tamaño de aguja que se usaba para poner una inyección, se usaba para poner los sueros -por ejemplo- en pacientes hospitalizados; debido a que eran varios días en ese estado, a menudo se perforaba la vena y se hacían hematomas. Para evitar eso se acostumbraba entablillar el brazo e inmovilizarlo, lo cual era incomodísimo para el paciente.

Cuando había que sacar sangre con frecuencia, cada vez se iba haciendo más difícil encontrar la vena y más doloroso el  hincón.

Lo nuevo que ya tenemos

En la actualidad tenemos agujas de silicona que son pequeñas y totalmente flexibles, así las personas hospitalizadas pueden recibir sueros endovenosos y mover con libertad sus brazos sin miedo a perforar sus venas.

Saldrá al mercado un nuevo aparato que permitirá sacar sangre sin que el paciente sienta nada. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

También tenemos aparatos que, a través de luz infrarroja, muestran el recorrido de las venas en la piel, evitando así la búsqueda con el tacto y el dolor de recibir múltiples pinchazos. Este avance favorece también a las pacientes que requieren frecuentes punciones, sea para administrar medicamentos o sacar sangre, pues cuanto mayor sea la frecuencia de estas, más difícil  es encontrar la vena y más doloroso el pinchazo.   

Y para los pacientes especialmente sensibles, hay cremas anestésicas que se pueden colocar sobre la piel una hora antes de que se vaya a poner la inyección y que quitan totalmente el dolor.   

Lo que se viene

En poco tiempo parece que saldrá al mercado un nuevo aparato que va a revolucionar la extracción de sangre para los análisis. Tiene menos de 4 cm (aproximadamente como la ‘campana’ de un estetoscopio), se adhiere al cuerpo y permite sacar sangre sin que el paciente sienta nada.

El dispositivo funciona con 30 micro agujas, tan delgadas y pequeñas, que no se perciben en absoluto. Uno pone el aparato contra la piel, aplica un botón y deja durante dos minutos, en los cuales se llena con 100 micro litros de sangre sin que el paciente sienta absolutamente nada. 

En la actualidad tenemos agujas de silicona que son pequeñas y totalmente flexibles. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Como el procedimiento es tan fácil e indoloro, la idea es que los pacientes puedan hacer la toma de sangre ellos mismos, para luego llevarlas al laboratorio. Esperemos que pronto salga al mercado y que los precios sean asequibles, así podremos decirle adiós al dolor cuando tengamos que sacarnos sangre.