La importancia de la fisioterapia y el ejercicio tras un trasplante

Contrario a lo que se piensa comúnmente, la vida sedentaria podría empeorar la salud de un paciente que acaba de someterse a un trasplante de órganos.

El ejercicio después de someterse a una operación de trasplante es recomendado por profesionales. | Fuente: kali9 | Fotógrafo: kali9

Es común pensar que, después del trasplante de algún órgano, se debe llevar una vida sedentaria, lo cual está muy alejado de la realidad.

La fisioterapia está presente en todo tipo de trasplantes para preparar y facilitar la rehabilitación del paciente. Implica una adecuada recuperación del estado físico y emocional, utilizando técnicas de fisioterapia respiratoria, motora y de reeducación, y entrenamiento al esfuerzo.

El trabajo del fisioterapeuta se da en los periodos pre quirúrgico, es decir antes de preparar al paciente para la cirugía; post quirúrgico, facilitando el retiro de la ventilación mecánica y su paso a piso; fase hospitalaria, para su rápida recuperación y alta; y en la etapa ambulatoria, con la rehabilitación física y reincorporación a sus actividades de la vida diaria, incluyendo la prescripción de ejercicio y la práctica deportiva.

 

Los  beneficios del ejercicio físico en los pacientes después de un trasplante son muchos. Estos son algunos:

  1. Mejora el flujo sanguíneo, generando una mejor circulación a nivel de los órganos.
  2. Disminuye los efectos colaterales del sedentarismo, como el colesterol, los triglicéridos y los niveles altos de azúcar. Previene la reducción de la masa muscular (hipotrofia) y la densidad ósea (osteopenia, osteoporosis), elimina de toxinas, entre otros.
  3. Beneficios a nivel emocional, porque el ejercicio libera endorfina (hormona de la felicidad), que ayuda a la disminución del dolor, la sensación de estrés y ansiedad.

La indicación de ejercicio debe ser previa evaluación médica y fisioterapéutica, por lo que es importante un adecuado trabajo en equipo.

Entre los deportes sugeridos, tenemos: caminata, carrera, natación, ciclismo. Sin embargo, esto no significa que no se practiquen deportes de mayor demanda física. Existen antecedentes de diferentes deportistas de élite a los que se le realizó trasplante de riñón y corazón que continúan con la práctica deportiva.