La importancia de la salud oftalmológica

El cuidado de los ojos depende del funcionamiento de los establecimientos de salud en infraestructura, profesionales, tecnología e insumos.

La salud no es el resultado de algo individual, sino de todo un sistema equilibrado, de tal forma que la política de promoción de la salud no debe ser enfocada únicamente en la creación de establecimientos de salud o abastecimiento de medicamentos. | Fuente: Getty Images

La salud es el resultado del equilibrio en las funciones de todos los sistemas del cuerpo humano; para que exista ese equilibrio se deben mantener los diferentes sistemas que rodean a los seres humanos: sistema de agua potable, de saneamiento, alimentación, educación, higiene, deporte y recreación, políticas sanitarias, etc.

La salud no es resultado de algo individual, sino de un equilibrio entre política de promoción que no debe ser enfocada únicamente en la creación de establecimientos de salud o abastecimiento de medicamentos; sino en un enfoque multisectorial. Este abordaje no corresponde únicamente a nuestros líderes, sino a cada uno de los participantes de los sistemas, es decir a nosotros mismos.

El cuidado de los ojos depende en gran parte del funcionamiento ordenado de los establecimientos de salud en sus diferentes niveles, los cuales deben contar con una infraestructura apropiada, profesionales altamente calificados, tecnología de vanguardia y los mejores insumos. Estos centros deben estar distribuidos en todo el país acordes con la demanda y basados en estudios epidemiológicos, que oferten una buena atención a todos los peruanos.

El cuidado de los ojos depende en gran parte del funcionamiento ordenado de los establecimientos de salud en sus diferentes niveles, los cuales deben contar con una infraestructura apropiada. | Fuente: Getty Images

Cuidado personal de los ojos. Adicionalmente, como pacientes nos corresponde tener hábitos de prevención para evitar terapias complejas o algún grado de invalidez. Desde la etapa de recién nacido, el control de niño sano incluye una evaluación oftalmológica para descartar estrabismo o alguna anomalía congénita.

En la niñez debemos ser observadores con ellos, evaluar si se acercan mucho a la pantalla, como son sus hábitos de lectura, si fruncen los parpados, etc; y en lo posible visitar al oftalmólogo antes del comienzo de cada periodo escolar. Si usamos anteojos, debemos cuidar el estado de las lunas, la posición de la montura y cambiarlos anualmente.

Los lentes de contacto requieren una evaluación especial y manejo muy responsable de parte del paciente, pues al estar en contacto con el ojo, pueden causar muchos problemas infecciosos.

Los jóvenes y adultos cada vez nos vemos mas dependientes de computadoras, la concentración y las largas horas de trabajo o estudio frente al monitor causan una serie de molestias, que pueden ser aliviadas con el uso de anteojos (en los casos necesarios), parpadeo frecuente, pausas periódicas, postura correcta, iluminación del ambiente, manejo del brillo del monitor, y reducción del abuso de aire acondicionado.

A partir de los 35 años debemos tener un chequeo para descarte de glaucoma y por encima de los 50 años, de catarata. | Fuente: Getty Images

Chequeos en adultos. A partir de los 35 años debemos tener un chequeo para descarte de glaucoma y por encima de los 50 años, de catarata.

Si presentamos algún antecedente de diabetes, hipertensión, trauma ocular, artritis reumatoide, miopía alta; o antecedentes familiares de glaucoma, degeneración macular; debemos tener evaluaciones periódicas a temprana edad sin esperar que se presente algún síntoma.

La degeneración macular senil, cada vez mas frecuentemente diagnosticada, se presenta en personas mayores, generalmente por encima de los 60 años.

Suele ser la cosecha de los malos hábitos en la juventud, como el uso de tabaco, la exposición abusiva de rayos ultravioletas y la comida chatarra. El manejo por lo tanto es mas preventivo y se da en las etapas tempranas de la vida.