La lactancia materna reduce el riesgo de infecciones respiratorias

Estudios médicos revelan que los niños de hasta dos años que lactaron durante mayor tiempo tienen un menor riesgo de desarrollar asma.

La lactancia materna brindada de manera exclusiva durante los primeros 6 meses de vida ha demostrado reducir el riesgo de infecciones respiratorias. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: tacstef

Las infecciones respiratorias, junto a las enfermedades gastrointestinales como diarrea, son las afecciones más frecuentes en la edad infantil, sobre todo en países en vía de desarrollo como el nuestro. En ese contexto, la lactancia materna constituye una medida preventiva primordial contra las enfermedades respiratorias o el desarrollo de alergias y asma.

Las infecciones respiratorias agudas (IRA) son un grupo de enfermedades causadas por virus o bacterias, algunas de carácter leve como los resfríos, otitis o faringitis y otras potencialmente graves y amenazantes para la vida, entre ellas, la neumonía.

Éstas pueden prevenirse eficientemente con medidas como la vacunación, mediante el control de factores ambientales como la polución ambiental, humo de tabaco o leña, condiciones relacionadas al friaje, y sobre todo, con una buena alimentación dentro de lo cual resulta primordial la lactancia materna exclusiva durante los 6 primeros meses de vida.

Los niños lactantes responden mejor a las inmunizaciones (vacunas), que a su vez brindan protección contra infecciones respiratorias y otro tipo de infecciones. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: RomanovaAnn

Evidencia. La lactancia materna brindada de manera exclusiva durante los primeros 6 meses de vida ha demostrado reducir el riesgo de infecciones respiratorias, disminuir su duración y la necesidad de hospitalización. Estudios médicos revelan que infantes que recibieron leche materna parcial o los que no la recibieron tuvieron 2.2 veces más riesgo de morir por cualquier enfermedad, en particular por infecciones respiratorias (2.5 veces más riesgo) y enfermedades diarreicas (4 veces).

Asimismo, existe evidencia científica de que los niños que lactaron durante mayor tiempo tienen un menor riesgo de desarrollar asma, sobre todo los niños menores de 2 años. Dicha protección, aunque disminuye con el tiempo, puede seguir evidente hasta la edad escolar.

Por otro lado, los niños lactantes responden mejor a las inmunizaciones (vacunas), que a su vez brindan protección contra infecciones respiratorias y otro tipo de infecciones.

Estos beneficios brindados por la leche materna se explican por sus propiedades anti-infecciosas y nutricionales. Posee un conjunto de nutrientes esenciales para la vida como proteínas, ácidos grasos, minerales y vitaminas que no se encuentran en ningún otro alimento. Contiene inmunoglobulinas (anticuerpos) que combaten las infecciones estimulando el sistema inmunológico del bebé.