La liposucción como procedimiento de reducción de medidas

A través de un pequeño tubo se eliminan las bolsas de grasa en exceso que se ubican en diversas partes del cuerpo.

Un punto importante a tomar en cuenta es que esta operación no está destinada a la pérdida de peso. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: vchal

Hombres y mujeres acumulamos grasa en zonas específicas del cuerpo como el abdomen, las caderas, los glúteos y muslos. Los nutricionistas recomiendan asociar una dieta controlada con un programa de ejercicios para eliminar la grasa. Sin embargo, no existe método natural para deshacernos de esa grasa localizada en exceso. Es en esos casos donde interviene la cirugía estética y la medicina estética.

En la liposucción, el cirujano utiliza un tubo hueco conocido como una cánula para eliminar las bolsas de grasa en exceso de varias partes del cuerpo. Esta se inserta a través de pequeñas incisiones hechas en la piel. En algunos procedimientos, la grasa se afloja con agua o se licúa con láser para facilitar su eliminación.

De acuerdo con los especialistas, el procedimiento es mínimamente invasivo y se realiza generalmente bajo anestesia tumescente local, regional o general- algunos pacientes podrían necesitar un sedante. La presión arterial, la frecuencia cardíaca y los niveles de oxígeno en la sangre se monitorean durante el procedimiento. Después de eliminar la grasa, las incisiones generalmente se dejan abiertas para permitir el drenaje.

Es necesario que el paciente le indique al médico si tiene alguna reacción alérgica a la anestesia, si ha consumido algún tipo de medicamento o suplemento en los últimos días. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: lyosha_nazarenko

La liposucción, no obstante, no es necesariamente el método más apropiado para la pérdida de peso en grandes proporciones, debido a que la cantidad de grasa removida es limitada.

Recomendaciones previas. Antes del procedimiento, el médico debe revisar la historia clínica del paciente y realizarle un examen físico. Luego, médico y paciente, deben discutir cuáles son las expectativas, los riesgos potenciales y los resultados que se espera de la operación.

Es necesario que el paciente le indique al médico si tiene alguna reacción alérgica a la anestesia, si ha consumido algún tipo de medicamento o suplemento en los últimos días, así sea de venta libre.

Es de suma importancia no tomar ningún anticoagulante durante al menos dos semanas antes de la operación, así como también suspender el consumo de cigarrillos al menos por un mes. Debe evitarse el afeitado del área de tratamiento antes de la cirugía.

Los pacientes que tienen enfermedades crónicas, como diabetes, enfermedades cardíacas o enfermedades pulmonares no son buenos candidatos para el procedimiento. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: lyosha_nazarenko

No aptos. Los pacientes que tienen enfermedades crónicas o persistentes, como la mala circulación, diabetes, enfermedades cardíacas o enfermedades pulmonares no son buenos candidatos para el procedimiento. Un punto importante a tomar en cuenta es que esta operación no está destinada a la pérdida de peso, sino más bien a reducir el exceso de grasa localizada.

Técnicas y procedimientos. Existe una variedad de técnicas que facilitan la liposucción:

* La liposucción tumescente consiste en infiltrar una solución fisiológica con un anestésico local, como la lidocaína y otra medicación vasoconstrictora en líquidos intravenosos, e inyectarla en el tejido graso antes de la cirugía, causando que los vasos sanguíneos se contraigan.

Esto permite que la liposucción se realice con el paciente bajo anestesia local, minimizando la pérdida de sangre y reduciendo el dolor y el sangrado post-quirúrgico.

* La liposucción asistida por succión (suction-assisted liposuction- SAL) es la forma tradicional de liposucción. Consiste en extraer la grasa con una máquina que ejerce un vacío a presión.

Después de la operación el paciente puede presentar reacciones alérgicas, infecciones, daños del tejido, coágulos sanguíneos, desequilibrios de fluidos, etc. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: lyosha_nazarenko

* La liposucción asistida por energía vibratoria (power-assisted liposuction- PAL) es similar a la liposucción asistida por succión tradicional, con la adicción de una herramienta para aumentar el movimiento de la cánula, lo que acelera la eliminación de grasa.

* La liposucción asistida por ultrasonido (ultrasound-assisted liposuction- UAL)transmite energía ultrasónica a través de una pieza de mano especial que ayuda a aflojar y derretir la grasa, permitiendo que se elimine un mayor volumen. Este procedimiento es más adecuado para áreas más grandes, grasa densa y pacientes masculinos.

* VASER es una variación de la liposucción asistida por ultrasonido. Es una cánula ultrasónica con varias ranuras que dispersan uniformemente la energía, mejorando la disrupción de grasa y la eliminación.

* La liposucción asistida por láser (laser-assisted liposuction- LAL) es una tecnología relativamente nueva. El láser funciona como energía fototérmica para interrumpir las células de grasa y eliminarlas de modo más eficiente y menos traumático.

El procedimiento es mínimamente invasivo y se realiza generalmente bajo anestesia tumescente local, regional o general. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: Tomwang112

¿Es dolorosa? Como es un procedimiento mínimamente invasivo y sólo requiere anestesia local, el área de tratamiento puede ser ligeramente dolorosa durante dos semanas. El dolor es controlado por una receta o un analgésico de venta libre.

Complicaciones. Después de la operación el paciente puede presentar reacciones alérgicas, infecciones, daños del tejido, coágulos sanguíneos, desequilibrios de fluidos, etc.

Para mantener un postoperatorio controlado es necesario seguir las indicaciones del médico y acudir a él en caso de presentar alguno de los síntomas antes mencionados.

Post-operatorio. Una vez culminada la operación se debe guardar reposo absoluto durante 24 horas. Pasado este tiempo se debe hacer caminatas para reducir la hinchazón y evitar la formación de coágulos en las piernas. Tampoco se recomienda ingerir aspirinas ni ácido acetilsalicílico. No se debe tocar el vendaje los primeros tres días ni hacer mayor esfuerzo físico que el que el doctor indique.

Es importante no exponerse al sol por lo menos las seis primeras semanas y, en caso se presente náuseas vómitos o sarpullido, se debe avisar inmediatamente al especialista para llevar un control. Después de la intervención, el paciente puede experimentar síntomas comunes como dolor, contusión, hinchazón, entumecimiento y un posible drenaje.