La maternidad no acaba con el deseo sexual

La pareja debe tener una buena comunicación para poder comprender los efectos temporales que ocurren post alumbramiento.

El agotamiento físico y emocional que pasa la madre luego de dar a luz son factores que influyen en el placer sexual. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Muchas parejas que acaban de tener un bebé pasan por una serie de cambios, los cuales van desde la adaptación al nuevo miembro de la familia hasta los cambios físicos y hormonales por los cuales pasan las madres. Es por ello, que suele escucharse que después de la maternidad, la mujer pierde el interés por las relaciones sexuales; lo cual es totalmente falso.

Si bien existen distintos aspectos que influyen en que el sexo no sea tan satisfactorio o pleno como antes, debería existir una óptima comunicación entre la pareja para poder comprender lo que viene sucediendo y llegar a una buena negociación sin generar conflictos.

Algunos factores de los que me refiero, van desde el agotamiento físico y emocional que pasa la madre por tener que dar de lactar o estar en constante estado de alerta ante las posibles necesidades del bebé, y la autopercepción de no sentirse cómodas con su físico post alumbramiento (sin contar los dolores propios de la cicatrización del útero y la piel en caso de cesáreas o la sensación de una cavidad vaginal “estirada” cuando el parto fue natural). Además, hay situaciones donde la pareja no ejerce el rol compartido ni es un apoyo emocional constante, lo cual impacta en una pérdida del deseo sexual.

Los dolores propios de la cicatrización del útero y la piel en el caso de las cesáreas son algunas incomodidades físicas post alumbramientos. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

La solución para estos casos es proporcionar una buena ayuda emocional a través del diálogo y la empatía, lo cual permitirá una adecuada recuperación de la mujer. Ella se sentirá comprendida, le permitirá una mejor organización y recuperará su independencia.