A cuidar la salud mental en pacientes con VIH

Esta es afectada, principalmente, por la discriminación y el rechazo que experimentan a lo largo de su vida.

Erradicar la discriminación y rechazo no eliminará el VIH, pero si pueden prevenir su contagio. | Fuente: Getty Images

El primero de diciembre se celebra el Día Internacional de la Acción contra el SIDA, y en ese contexto es importante no solo reflexionar sobre los avances en la lucha contra esta enfermedad y la prevención, sino también sobre la discriminación y la salud mental de los pacientes que sufren este mal.

Además de los efectos provocados por los medicamentos que se utilizan para el tratamiento (entre ellos, depresión) y las complicaciones neurosiquiátricas, la salud mental de las personas infectadas con VIH es afectada, principalmente, por la discriminación y el rechazo que experimentan a lo largo de su vida.

Vivir con una enfermedad crónica potencialmente mortal, como el VIH, hace que la persona afronte dificultades como: acortamiento de la esperanza de vida, aplicarse a regímenes terapéuticos complejos, la estigmatización, la discriminación, rechazo y la pérdida de apoyo social, familiares y amigos.

Las enfermedades mentales más relacionadas con el VIH/SIDA son: depresión crónica, ansiedad generalizada, demencia, trastornos cognitivos (que implican los procesos de aprendizaje) y consumo de drogas (adicciones). También las personas infectadas con VIH tienen más probabilidad de sufrir déficit en el desarrollo motriz y cognitivo (esto afecta más en los niños y niñas infectadas). Además, esta asociada a un alto riesgo de suicidio.

La prevalencia de enfermedades mentales en personas infectadas por el VIH es considerablemente más alta que en la población general. Además, el virus tiende a concentrarse en poblaciones muy vulnerables, marginadas y estigmatizadas, ya sea por su condición económica, orientación sexual, trabajo sexual, entre otros.

Por todas estas razones, es sumamente importante realizar una evaluación de la salud mental de las personas infectadas por el VIH, al momento de iniciar su tratamiento. Además, se requiere de un acompañamiento psicológico especializado en VIH/SIDA.

Las enfermedades mentales más relacionadas con el VIH/SIDA son: depresión crónica, ansiedad generalizada, entre otros. | Fuente: Getty Images

Brindamos algunas pautas para acompañar a un familiar, amigo o compañero de trabajo infectado de VIH:

-    Buscar información sobre el VIH/SIDA, efectos y formas de contagio. Se recomienda visitar centros especializados, como el Hogar San Camilo.

-    Fomentar espacios de escucha que permitan a la persona expresar el cambio de su pensamiento y sentimientos experimentados desde que se enteró de esta condición.

-    Las relaciones familiares, así como el apoyo de la pareja y amigos, es fundamental. Construir una red de soporte emocional para la persona.

-    Evitar actos o conductas que expresen discriminación y rechazo a la persona, como: evitar dar la mano, excluirlo del grupo, trasmitir nuestros miedos a otras personas sin estar informada.

Erradicar la discriminación y rechazo no eliminará el VIH, pero si puede prevenir su contagio.. Todos podemos salvar la vida de las personas infectadas con VIH, promoviendo espacios saludables que garanticen una vida digna basada en el respeto y amor.