La solidaridad y su importancia como soporte del bienestar

La salud mental requiere de diferentes acciones para promover el equilibrio en las personas.

La salud mental requiere de diferentes soportes que ayuden o promuevan el equilibrio mental de las personas. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: Sasiistock

En un país como el nuestro, donde los problemas sociales, económicos y políticos agudizan las brechas entre las clases sociales, principalmente en las oportunidades de acceder a una educación y salud de calidad, debemos identificar estrategias que nos permitan promover la salud mental y bienestar de las personas.

Diversos estudios realizados en Perú y otros países de Latinoamerica, identifican indicadores de salud mental asociados a condiciones sociales, pero también a valores colectivos, como: vida, equidad, democracia, cuidadania, participación, organización y solidaridad.

En esta nota, abordaremos uno de estos valores colectivos: la solidaridad. Para ello, explicamos cómo se relaciona con el bienestar de las personas y presentamos acciones específicas que se pueden adherir a la vida cotidiana.

La salud mental requiere de diferentes soportes que ayuden o promuevan el equilibrio mental de las personas. Uno de los principales soportes es el emocional, el cual se asocia fundamentalmente al acompañamiento y el apoyo entre las personas.

A continuación brindamos algunas acciones concretas:

* Participar de actividades de ayuda o trabajo voluntario.

* Compartir las experiencias adquiridas durante el trabajo voluntario. Antes tómese un tiempo para reflexionar sobre ello.

* Brindar (mejor aún si la ofrece) ayuda a las personas que nos rodean, familiares, amigos(as), compañeros(as) o vecinos(as).

* Expresar felicidad ante los logros de otras personas, saludando, abrazando o reconociendo a la persona con algunas palabras.

* Acompañar a las personas, tanto en los buenos, como en los malos momentos. Muchas veces no es necesario ni hablar, sino sólo estar ahí al lado de las personas.

* Compartir, no aquello que nos sobra, sino aquello que valoramos más.

La solidaridad no es sólo acompañar o ayudar, sino también correr los mismos riesgos, es decir, si alentamos a alguien a saltar debemos saltar nosotros junto a él o ella.

Muchas veces brindamos consejos que nisiquiera nosotros(as) somos capaces de seguir, seamos coherentes, seamos lo que decimos ser.

Enseñar a ser solidarios requiere que lo seamos, sólo así lograremos promover el valor de la solidaridad con nuestros hijos(as) y las personas que nos rodean.