Las relaciones enfermizas y el chantaje emocional

El peligro, es que la gran mayoría de personas involucradas en un chantaje emocional no se dan cuenta del daño que les hace este tipo de relación de pareja.

Es lamentable decirlo, pero el chantaje emocional es tan utilizado que lo encontraremos en muchos momentos de nuestras vidas. | Fuente: Getty Images

No todas las relaciones de pareja están cargadas de felicidad. Hay personas que sufren de manera constante por la persona que, aparentemente, ama. Este sufrimiento hace sentir a la persona poco querida, con baja autoestima, sin libertad plena.

El peligro, es que la gran mayoría de personas involucradas en ello no se dan cuenta del daño que les causa una relación enfermiza. Aceptar que tenemos una relación adictiva, donde sentimos ser dependientes, víctimas de un maltrato o chantaje emocional es el primer paso.

De todas las relaciones enfermizas, la más usual pero a la vez la que pasa más desapercibida es la que involucra al chantaje emocional, un tipo de abuso psicológico que suele darse en la pareja y con otras personas como familiares, amistades o compañeros de trabajo.

Es lamentable decirlo, pero este recurso emocional es tan utilizado que lo encontraremos en muchos momentos de nuestras vidas, donde estas personas chantajistas nos manipularán para imponer su voluntad. Ser un chantajista emocional es de perversos que solamente buscan su propio bienestar sin importar la pareja.

La persona que chantajea emocionalmente tiende a utilizar la amenaza y la coacción. Previamente ha identificado los puntos más vulnerables de la pareja; y por ello, la manipula y obliga a hacer su voluntad. El maltrato psicológico que siente la víctima es muy grande, consciente u inconscientemente.

Una de las características del chantajista emocional es que no busca llegar a ningún acuerdo, negociación o punto medio, siendo capaz de utilizar todas sus armas para lograr su objetivo. No siempre actúa de forma agresiva sino también puede victimizarse, lo que hace complejo que una persona se dé cuenta está en una relación enfermiza.

Según Susan Forward, se pueden distinguir cuatro tipos de chantajistas emocionales, quienes utilizan diferentes estrategias para conseguir lo que quieren de su pareja. | Fuente: Getty Images

Tipología

Susan Forward identificó cuatro tipos de chantajistas emocionales quienes utilizan estas estrategias para conseguir lo que quieren de su pareja.

1. Castigadores: aquellos que consiguen lo que quieren con su pareja utilizando métodos agresivos, amenazas y enfados. Logran que sus parejas sufran y teman desafiarlos. Frases típicas: “Eres una inútil, una incapaz…" "Si sigues así te dejaré por tonta…”.

2. Autocastigadores: los que amenazan con hacerse daño si la pareja no hace lo que él o ella le está pidiendo. Estas amenazas pueden ir desde lo material hasta el suicidio. Entre las frases más usadas están: “Si sigues así tendré que dejar de trabajar…” “Si me dejas, me mato…”

3. Víctimas: amenazan a la pareja con el sufrimiento que tendrían si no hacen lo que solicita. “Seré una persona desdichada toda la vida por tu culpa”. “Me sacrifico por la relación y así me pagas”.

4. Seductores: aquellos que chantajean mediante la seducción. Ofrecen amor, dinero o algo material. “Si me haces esto, entonces de dónde sacarás dinero para tus caprichos”.

Lo interesante es que toda persona que busca tener el control en la relación y manipula o chantajea, es porque se siente muy insegura de sí misma, además de ser ansiosa y tener problemas de baja estima. Es así, que intenta chantajear para sentir una compensación ante sus inseguridades.

Aceptar que tenemos una relación adictiva es el primer paso que uno debe dar para salir de estas relaciones asfixiantes. | Fuente: Getty Images

Identifícalos

Siguiendo a Forward, bastaría con responder afirmativamente solo una de las siguientes afirmaciones para decir que si su pareja es una chantajista emocional:

  • Amenazan constantemente con poner fin a la relación si no les das gusto.

  • Hacen generosas promesas que están supeditadas a tu comportamiento y rara vez las cumplen.

  • Siempre quieren más por mucho que les des.

  • Te hacen apuestas de dinero o cosas materiales para obtener un propio beneficio.

  • Están convencidos que acabarás siempre cediendo.

  • Habitualmente ignoran o no hacen caso de tus sentimientos y aspiraciones.

  • Te tachan de egoísta, malo, interesado, insensible o descuidado cuando te mantienes firme.

  • Utilizan el dinero como arma para salirse con la suya.

  • Te cuestionan en la crianza de los hijos que se tienen.

  • Te cuestionan en tu físico o forma de vestir señalando que no le gusta una pareja como tú, haciéndote sentir mal por ello.

  • Te dicen o dan a entender que se abandonarán, se harán daño o se deprimirán si no haces lo que quieres.

  • Amenazan con complicarte la vida si no haces lo que ellos dicen.

Modus operandi

  • Te hace sentir culpable por hacer lo que quieres: “Tú me haces sentir celoso” “Si me hicieras caso, nada de esto hubiese sucedido”.

  • Te hace sentir malo: “Me has decepcionado” “No pensaba que fueras tan egoísta”.

  • Te halaga si haces lo que quiere: “Nunca dudé de tu inteligencia” “Eres perfecta…”

  • Busca aliados (si no funciona). “Hablé con tus padres y piensan que tengo razón” “Le escribí a tu amiga/o para contarle lo sucedido”.

  • Te acusan de enfermo. “Creo que te estás volviendo loca” “Eres muy intensa…me estresas”.

Aceptar que tenemos una relación adictiva es el primer paso que uno debe dar para salir de estas relaciones asfixiantes. | Fuente: Getty Images

Prevenga los chantajes emocionales

  • Pedir a tu pareja que justifique su decisión con hechos.

  • No le hagas creer que es dueño de tu vida ni que dependes de él o ella.

  • No dejar que utilice amenazas para conseguir que hagas su voluntad.

  • No dejar que te falte el respeto si no se haces lo que quiere.

  • Enséñale que NO es NO.

  • Siempre tener presente que puedes acudir a un terapeuta de pareja para que te ayude u oriente.