Lo que come la mujer gestante también lo come su bebe

La falta de nutrientes puede ocasionar que el bebe presente deficiencias o excesos, así como problemas en la función de algunos órganos.

Todo lo que la madre ingiere impacta en el bebe, por ello, por lo que los alimentos ricos en sabor pero pobres en nutrientes afectan la formación del hijo. | Fuente: Getty Images

Desde que el óvulo fecundado se implanta en el útero materno este nuevo ser se nutre directamente de los recursos abastecidos por el cuerpo de la madre, pasando al feto a través de la sangre. Cada nutriente, cada elemento cargado de energía es utilizado para formar células, tejido y todo el complejo sistema que conforma el organismo humano. De no tener suficiente energía o no contar con la calidad de nutrientes necesarios, pueden presentarse deficiencias o excesos que no sólo afectarían el peso y la talla del bebe sino la capacidad funcional de órganos como la vista y el cerebro.

Todo lo que la madre ingiere de una u otra manera impacta en el bebe, por ello, aquella mujer gestante que guía su alimentación según sus antojos y termina con porcentaje importante de alimentos ricos en sabor pero pobres en nutrientes, afecta la formación del bebe pero además puede imprimirse el sello de enfermedades como la diabetes y la obesidad o la menor capacidad para aprender que se reflejarían a lo largo de su vida.

 

Todo lo que la madre ingiere impacta en el bebe, por ello, por lo que los alimentos ricos en sabor pero pobres en nutrientes afectan la formación del hijo. | Fuente: Getty Images

¿Cuáles son los nutrientes más importantes en la gestante?

1. El hierro: porque forma la capa denominada mielina que envuelve a las células nerviosas y se encarga de nutrirlas. Una gestante con anemia no abastece hierro al bebe y puede afectar su capacidad de aprender y la memoria.

2. Ácido Fólico: es indispensable para formar el ADN, ésta molécula es la que carga toda la información genética. El ácido fólico además participa en la formación de glóbulos rojos. Si la madre agota sus reservas o no ingiere suficiente de esta vitamina B se corre el riesgo que el bebe nazca con defectos del tubo neural o espina bífida, dos malformaciones que afectan severamente la calidad de vida del bebe.

3. Calcio: el mineral que más abunda en el cuerpo y se tiene grandes reservas que serán tomadas del hueso y dientes de la madre si es que esta no ingiere suficiente calcio con los alimentos. Así, la madre terminaría descalcificada y con una alta posibilidad de desarrollar osteopenia u osteoporosis.

4. Proteínas: sobre todo de origen animal, porque son elemento necesario para un sistema de defensas sano y fuerte además de formar tejidos como la piel, músculos, hormonas, enzimas y muchas otras moléculas actúan en el cuerpo como neurotransmisores en el cerebro que regulan la conducta.

5. Omega 3: es una grasa esencial, el cuerpo no la produce todos la obtenemos de los alimentos. Los omega 3 son toda una familia de grasas y son únicamente las de tipo EPA y DHA las que conforman las células cerebrales. Mil millones de neuronas son las que se fabricarán en el feto y estos dos tipos de omega 3 deben abastecerse en cantidad suficiente para formarlas.

 

Todo lo que la madre ingiere impacta en el bebe, por ello, por lo que los alimentos ricos en sabor pero pobres en nutrientes afectan la formación del hijo. | Fuente: Getty Images

¿En qué alimentos se encuentran y cómo consumirlos?

1. El hierro: el cuerpo de un adulto contiene 4 g de hierro, el 70% está concentrado en la hemoglobina que transporta el oxígeno desde los pulmones al resto del cuerpo.  Para que la madre tenga suficiente hierro es mejor que consuma bazo, sangresita, hígado una vez por semana y carne roja otro día adicional. El día que consume asegurar que sea en dos tiempos de comida (almuerzo y cena) una porción no menor de 100 gramos por vez, es la manera más práctica de asegurar la ingesta. Otros alimentos vegetales como cocoa, muña, cañihua, kiwicha y espinaca son ricas en hierro.

2. Ácido fólico: el hígado de pollo es uno de los alimentos que más concentra esta vitamina, sin embargo es un nutriente característico en las hojas verde oscuro de los vegetales como espinaca, escarola, acelga, brotes de soja. Estos alimentos deben estar presentes diariamente como parte de una ensalada, si se prepara como guiso es importante consumir el caldo de la cocción ya que parte de esta vitamina puede pasar al agua.

3. Calcio: es fácil cubrir la necesidad de calcio desde la alimentación, por ejemplo 90 gramos de queso parmesano cubre la necesidad total de la gestante. Otras fuentes son la soja, sardina o anchoveta donde se consuma el hueso, almendras, higo seco, yogurt, quinua, ajonjolí.

4. Proteínas: el huevo es uno de los alimentos estrella infaltable en la dieta de la gestante. Dos unidades de huevo pueden equivaler a las proteínas de algún tipo de carne. No debe ser ingerido crudo sino siempre cocido, puede formar parte de una preparación como un pastel de papa o crema volteada. Es importante consumir el huevo completo y no descartar la yema, ésta última es rica en proteína, ácido fólico, vitamina D y grasas como la colina relevante en el proceso de memoria.

5. Omega 3: diversos alimentos son fuente de omega 3 pero sólo el pescado y las algas marinas son fuentes significativas de EPA y DHA. Los alimentos fuente de estos nutrientes son los pescados grasos como el jurel, anchoveta, atún, bonito y pez espada (propios de agua de mar), así como los mariscos y las algas marinas. Para cubrir las necesidades es aconsejable consumir dos veces por semana algunos de estos alimentos. Si opta por pescado, es preferible elegir los de tamaño pequeño como la anchoveta, pues en la cadena productiva son los que tienen menor posibilidad de contener mercurio.