Lo que debes saber sobre la ciática

Se refiere a la sintomatología que provoca una lesión o trastorno del nervio ciático.

Los síntomas suelen aumentar al estar mucho tiempo sentados, de pie o al caminar recorridos largos. | Fuente: Getty Images

El término ciática se refiere a la sintomatología que provoca una lesión o trastorno del nervio ciático. Éste recorre toda la pierna y es vulnerable a sufrir compresiones o atrapamientos.

¿Cuáles son los síntomas?

Dolor: Puede aparecer en la región lumbar (zona de emergencia del nervio), glúteo e irradiarse por la parte posterior de la pierna, hasta llegar al pie.

Hormigueo: Producido por la compresión del nervio que da sensación de adormecimiento, puede iniciar en la cadera y extenderse hasta la región posterior de la pierna y pie.

Debilidad muscular: Se debe al bloqueo del nervio que conduce el impulso eléctrico que genera el movimiento. Ello ocasiona que el músculo disminuya su funcionamiento y pierda fuerza, pudiendo causar parálisis de la pierna afectada.

Los síntomas suelen aumentar al estar mucho tiempo sentados, de pie o al caminar recorridos largos.

¿Cuáles son las causas?

Una patología o hernia discal pueden causar problemas de Ciática. La hernia comprime el nervio a nivel de la raíz.

También se debe tomar en cuenta la disminución del tamaño de los agujeros de conjunción. Esto puede ocurrir por una rotación y/o inclinación de la vértebra hacia un lado, reduciendo los agujeros entre vértebras por donde salen los nervios.

El Síndrome Piramidal que ocurre por una contractura muy fuerte en el músculo piramidal que es atravesado por el nervio y también es una causa recurrente.

Otras causas incluyen fracturas de pelvis, tumores u procesos que pueden comprimir el nervio en su recorrido.

La ciática puede aparecer en la región lumbar e irradiarse por la parte posterior de la pierna, hasta llegar al pie. | Fuente: Getty Images

Recomendaciones:

Visita a tu médico neurólogo y a tu fisioterapeuta. Ambos realizarán las pruebas necesarias para establecer un diagnóstico y de acuerdo a eso realizar el tratamiento pertinente.

  • Evite poner calor en la zona de dolor. Si el dolor es de tipo agudo puede aplicar hielo por 5 minutos para controlar la inflamación.
  • Reposo relativo.
  • Evite mantener posturas prolongadas y cargar demasiado peso.
  • Estire su musculatura con frecuencia.
  • Fortalezca la musculatura de tu tronco.
  • Realice ejercicios periódicamente. La natación y el Pilates son buena opción.
  • Sigua las indicaciones de su médico y fisioterapeuta.

Recuerde que los analgésicos y antinflamatorios sólo controlan el síntoma, por lo tanto, el tratamiento debe dirigirse a la causa del problema. No todas las hernias necesitan cirugía y es necesario estabilizar la columna para evitar futuras molestias.