Mi hijo comprende que los desastres naturales pasan y se superan

Los padres deben transmitir calma y serenidad, no sobreinformar ni alarmar a los hijos ante situaciones de emergencia.

No darles a los niños información que no puedan entender y manejar. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images
Todos los peruanos estamos viviendo un momento muy difícil, estamos sufriendo los efectos de desastres naturales desde muy cerca, y de una forma muy agresiva en muchas partes del país a la vez. En algunos casos nos afectan más que a otros por las consecuencias que traen.

Todos los días estamos escuchando noticias, viendo imágenes, videos, leyendo comentarios gracias a los medios de comunicación y a las redes sociales que nos informan, pero también nos muestran y despiertan muchas emociones y sentimientos, los mismos que les estamos transmitiendo a nuestros hijos, y si no son bien manejados pueden llegar a ser para ellos muy difíciles de entender, procesar y puede afectarlos profundamente. 

¿Qué deben saber nuestros hijos?
¿Qué les decimos cuando nos preguntan qué va pasar?

El primer concepto básico es decirles la verdad, lo cual no significa darles explicaciones más allá de lo que quieren saber, o darles información que no puedan entender y manejar. La idea es responder las preguntas, no sobreinformarlos ni alarmarlos.

Es importante que en una situación difícil como esta, un niño o un adolescente sepa que la naturaleza nos da muchas cosas buenas, y cuando es así no pensamos ni reflexionamos sobre estos beneficios. Eventualmente suceden situaciones complejas como la que estamos viviendo, donde la naturaleza tiene manifestaciones muy fuertes y que nos afectan, como las lluvias y huaicos que están sucediendo en diferentes zonas. Es importante explicarles que estos fenómenos ya han sucedido antes y “han pasado” y nos hemos ido recuperando poco a poco. También es bueno que sepan de sus padres, que hoy se cuenta con mayor conocimiento y recursos para superar los efectos. 

Entonces, es fundamental darles seguridad y tranquilidad a nuestros hijos, hacerles entender que hay personas especialistas que se están ocupando de solucionar el impacto de los desastres naturales.

¿Nuestros hijos deben tener acceso a toda la información y a los medios de comunicación?

Los medios de comunicación cumplen su trabajo de informar, alertar, comunicar, prevenir, sin embargo, son funciones y estrategias diseñadas para los adultos, pues para cumplir su cometido muchas veces están bajo presión y en competencia con otros medios similares, o tienen la necesidad de ser muy agudos e intensos para captar al oyente, televidente o cibernauta; es así que transmiten exceso de información y a la vez puede tergiverse el concepto de informar con el de dramatizar. Suelen pasar una y mil veces, imágenes de profundo dolor que lo único que van a generar es temor y angustia. 

Es necesario controlar el acceso de los niños y adolescentes a los medios de comunicación, así como decidir a qué información pueden acceder. Además hay que acompañarlos para tener la oportunidad de explicarles y absolver sus inquietudes y preocupaciones sobre cada detalle de lo que puedan ver y escuchar en el momento. 

¿Cuál es el rol de los padres en estos momentos?

El papel más importante que los padres cumplen en una situación de emergencia es mantener calma y control. 

Los niños de todas las edades conocen a sus padres, y son ellos sus principales referentes, en tal sentido pueden percibir con mucha facilidad su estado de ánimo, su sentir, y en esta coyuntura podrán captar tanto su calma y serenidad como sus temores y ansiedades. 

En estos casos ellos saben y esperan que sean los padres quienes los protejan y ayuden, así como quienes les digan qué hacer, cómo actuar. Tratarán de imitarlos en su accionar. 

Si los padres reaccionan sobrealarmándose, los niños podrían asustarse más. Si se abruman por los efectos que están viviendo y por los cambios que implican -por ejemplo- alguna escasez, los hijos podrían sentir estas carencias con más intensidad. Si los padres no manejan con tranquilidad lo que se anuncia que va a venir, los hijos no desarrollarán confianza y seguridad. Si los padres no son cautos y cuidadosos, los hijos se arriesgarán. 

La idea es ser claros y honestos, no es que no se pueda compartir con los hijos los sentimientos sobre la base de la realidad de lo que viene sucediendo. Hay que tomar en cuenta el rol de padres y de hijos, medir la cantidad de información y el nivel de detalles considerando la edad de los hijos cuando se les explica.

Los padres pueden estar alertas y preocupados, pero son ellos los que apoyan a los hijos, los que van a traer las soluciones y la calma.

Los hijos están viviendo estos momentos tan difíciles y experimentando sentimientos intensos que quizás son nuevos para ellos, con el temor de que les pase algo a ellos o a sus padres, familiares, mascotas o a sus casas. Estos temores pueden magnificarse de acuerdo al criterio con que se maneja la información. Es clave escucharlos y validarlos, para luego darles información y contención.

La escucha es de gran importancia, porque es la manera en que los chicos pueden expresar sus emociones, así sean exagerada s o cargadas de temor o fantasía;  es el modo cómo lo están viviendo, y es a través del diálogo en que podrán ir organizando sus ideas y armando criterios realistas y positivos. 

¿Qué pueden aprender nuestros hijos en este momento?

De acuerdo a la edad de cada uno de los hijos, podemos a través de esta experiencia tan dolorosa reflexionar con ellos sobre diversos temas:

• El valor de la vida y de las personas que amamos.
• La importancia de lo material versus la vida, la persona y los sentimientos.
• La solidaridad, el aprender a dar a otros, la entrega sincera, el desprendimiento.
• La importancia de prevenir, de estar alertas.
• El sentido de las reglas y el cumplir con las indicaciones de las autoridades y las personas que saben.
• El entender y saber que los momentos complejos suceden, pasan y se superan.