Múltiples factores pueden provocar la disfunción eréctil

Son varios los factores que podrían hacer que la erección no se logre. Un urólogo o un sexólogo pueden descartar el origen del problema.

Este problema de salud puede tener un origen médico o psicológico. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Está mal llamarlo “impotencia sexual”, porque de esa forma estaríamos limitando la sexualidad solamente a lo genital; sin embargo, la erección solo es una pequeña parte de ello.

La disfunción eréctil se entiende como la dificultad o imposibilidad de alcanzar una erección o de mantener la excitación. Este impedimento solamente estaría impidiendo que el pene pueda ser adecuadamente útil para actos coitales o penetrativos, pero el hombre sigue teniendo la capacidad de sentir excitación en otras partes del cuerpo, solamente que ello no se ve reflejado en el pene erecto.

Hay que tener en cuenta que existen dos tipos de disfunción eréctil: la primaria, cuando la persona nunca ha podido alcanzar una erección (según las estadísticas son menos del 10 % de hombres); o la secundaria, cuando la persona ha tenido erecciones en otro momento de su vida pero en la actualidad no las puede tener. Ésta última se subdivide en: 1) Situacional: en ciertas situaciones (en la cama, auto, etc.) o con ciertas personas (novia, amante, etc.). 2) Generalizada: se da en cualquier situación. 3) Grados: total, donde no se produce ninguna erección; o parcial, cuando no es suficiente para un coito.

El hombre tiene hasta cuatro tipos de erecciones y cada una es ocasionada por un estímulo distinto. Es necesario que la persona sepa cuál es el motivo de su erección para conocer la reacción corporal que tiene en determinadas situaciones:

1. Por excitación. Es la que más se asocia al placer sexual y es cuando el cerebro capta un estímulo por cualquiera de los cinco sentidos o por la fantasía (imaginación) y se produce la respuesta sexual humana del varón, donde el corazón produce más sangre, la cual va al pene para erectarse. Esta erección es duradera mientras la excitación mental, cerebral y corporal se esté produciendo.

2. Por estímulo en zona genital. Son casuales o inducidas, puede deberse a que el pene roza con algo y ello genera una pequeña erección, no sostenible y necesariamente excitante. También se da cuando se tiene deseos de miccionar y el pene se llena de sangre, producto de la contracción muscular que se hace para controlar la orina.

3. Por producción de testosterona. Cuando dormimos, el cerebro sigue trabajando y el cuerpo produce la hormona que más predomina en los hombres, la misma que comienza a almacenarse en la zona genital. Eso hace que el pene se erecte en las madrugadas o en las mañanas, pero no es sostenible ya que se pierde en poco tiempo, debido a que no se produce por una excitación.

4. Producto de fármacos. Debido a que existen varias pastillas que ayudan a la erección (mas no solucionar el problema de disfunción eréctil), lo que hacen es dilatar los vasos sanguíneos y aumentar el ritmo cardiaco, con ello la sangre en exceso va al pene, pero estas pastillas te producen la erección pero no la excitación ni el placer.

A la gran mayoría de los hombres les ha pasado que alguna vez en su vida no han podido tener una erección cuando más lo deseaban. Eso puede ser algo difícil y el cuerpo no siempre funciona como es debido, mas aún cuando hay estrés porque esta no ocurre.

Tenemos que ser conscientes de que la erección es producto de un estímulo sensorial placentero, que el cerebro capta.

Entonces, son varios los factores que podrían hacer que la erección no se logre. Pero, si esto le ha ocurrido varias veces, lo mejor es que se acuda a un urólogo o un sexólogo para que pueda descartar el origen del problema. El cuerpo puede estar haciendo un llamado de atención por un problema de salud que puede tener un origen médico o psicológico.

Causas de la disfunción eréctil secundaria

1. Físicas. Diabetes, hipertensión, hipercolesterolemia, bajos niveles de testosterona, arterioesclerosis, lesiones de la médula espinal, lesiones en pene o testículos, lesiones de próstata, prostatectomía, alcoholismo y problemas neurológicos.

2. Efectos secundarios de los fármacos. Antidepresivos, antihipertensivos, tranquilizantes.

3. Psicológicas. Ansiedad, estrés, trastornos mentales, problemas con la pareja, falta de deseo sexual (con la pareja o general), haber “fallado una vez” y temor a volver a fallar.

Tratamientos para la disfunción eréctil

Cuando se trata de una disfunción a causa del consumo de fármacos, se recomienda el retiro de los mismos. Otras veces, el médico puede considerar la administración de fármacos para producir la erección, pero además la persona debe llevar un proceso de terapia psicosexológica. Y en caso de un origen psicológico, se debe llevar una terapia emocional y sexológica, donde idealmente se incorpore a la pareja en este proceso, es decir, que también asista a una terapia juntos.

Finalmente, mencionar que muchos hombres al no lograr una erección deseada comienzan a tener una serie de temores donde no desean “volver a fallar”, lo cual les crea una gran ansiedad anticipatoria en futuras relaciones sexuales. Comienzan a focalizar toda su atención en el gran miedo a que no se produzca la erección y comenten el gran error de automedicarse (creando una dependencia  al fármaco que traerá como secuela una disfunción eréctil más grave).