Niños: Las peleas entre hermanos

Los padres deben tener un rol mediador en las peleas de sus hijos

Las peleas entre hermanos son parte de la convivencia. | Fuente: Getty Images

Las peleas entre hermanos cuando son niños son inevitables, son parte de la vida, del intercambio diario, producto de la convivencia y del crecer y aprender juntos, se dan sobre todo cuando tienen edades cercanas y aunque parezca raro son una forma de consolidar la personalidad.

Se ponen a prueba. A través de estos intercambios, los niños ponen a prueba una serie de aspectos de su persona, desde su capacidad física hasta el carácter en términos de paciencia, tolerancia y control de emociones e impulsos.

Es una forma de conocerse a sí mismos. | Fuente: Getty Images

Forma de conocerse a sí mismos. Las peleas entre hermanos permiten a cada uno de ellos, que se conozca a sí mismo, conocer cómo maneja sus emociones, cuáles son los límites de su tolerancia, cómo maneja su frustración, y cómo expresa su cólera, rabia o desacuerdo. Para entender finalmente sus niveles de autocontrol y tomar conciencia de los puntos en los que debe mejorar. Podrá igualmente aprender que las personas son diferentes y tienen diversos modos de reaccionar en todos esos niveles.

El rol de los padres es de gran importancia, sin ellos el niño no podrá lograr entender ni interiorizar todos estos aspectos de su persona.

Los padres deben intervenir como moderadores. | Fuente: Getty Images

Rol de los padres. Por otro lado si bien los padres en muchos de los casos deben intervenir como mediadores, este es un rol importante, pero la mayor trascendencia de su intervención es la de formadores de sus hijos, ya que con un adecuado manejo de estos momentos podrán posibilitar que sus hijos aprendan de estas experiencias. Asimismo, podrán  fomentar valores como aprender a defender los derechos, a medir la capacidad de lucha, a respetar al otro, a ser solidario, a ceder, perdonar y superar los momentos difíciles.

Las peleas entre hermanos son comunes cuando ambos tienen edades cercanas. | Fuente: Getty Images

En la mayoría de los casos estas peleas son parte de los “juegos de hermanos” y por lo tanto deben resolverlas ellos mismos. La intervención de los padres debe estar presente en términos de motivar el freno, la toma de conciencia de la participación de cada uno, así como motivarlos a la reconciliación y al perdón en caso de ser necesario.

Igualmente como todos los temas de niños, los temas de desarrollo no se resuelven con una sola intervención de los padres, requieren un seguimiento constante.