Pasar por la papilla es clave para que el niño coma de todo

No hay un orden establecido sobre qué alimento dar primero al bebé, cada cultura contempla los tipos más diversos desde los 6 meses.

La textura define la cantidad de calorías, es mejor que la papilla a partir de los seis meses sea un puré espeso que no resbale de la cucharadita. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

A partir de los seis meses de vida la leche materna deja de ser suficiente y se hace necesario sumar a la dieta del infante alimentos sólidos. A esta etapa se le denomina alimentación complementaria y culmina a los 24 meses de vida, un proceso de aprendizaje tanto para los padres como para el bebé, por ello es necesario tomar en cuenta las siguientes claves:

A los 6 meses

La textura define la cantidad de calorías, es mejor que la papilla a partir de los seis meses sea un puré espeso que no resbale de la cucharadita. Al principio el bebé está aprendiendo y no podemos pretender que termine todo, unas 2 a 3 cucharaditas en dos momentos del día son suficientes para representar el almuerzo y la cena.

Hay niños que aceptan más desde la primera vez y eso está bien, pero de no ser así no debemos estresarnos, ellos tienen gran capacidad para aprender y la porción se irá incrementando gradualmente.

La cantidad de leche materna en este tiempo se mantiene y sigue siendo prioritario, poco a poco el alimento sólido va ganando más relevancia. Ambos son necesarios para el crecimiento y desarrollo del bebé.

La papilla a partir de los seis meses es mejor que sea un puré espeso que no resbale de la cucharadita. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

No hay un orden establecido sobre qué alimento dar primero al bebé, cada cultura contempla los tipos más diversos desde los 6 meses. Algunos países empiezan esta etapa con frijoles, otros con pescado y otros con puré de papa.

Sobre la introducción de huevo, cítricos o en general alimentos considerados alergenos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda postergarlos hasta los 9 meses solo si en la familia hay antecedentes de alergia a dichos productos.

A los 8 meses

La textura va cambiando y pasa de puré espeso a alimento machacado. La cantidad que en promedio debe recibir el niño es de 2/3 de taza por vez. Por otro lado, debemos dejar de pensar que el bebé necesita una combinación de alimentos especial, lo más práctico para decidir la papilla es tomarlos del menú familiar del día, sancocharlos aparte y machacarlos.

La sal y el azúcar no deben ser parte de la comida del bebé. Lo primero afecta la salud cardiovascular, mientras que el azúcar agregado favorece la aparición de caries y la mayor predilección por lo dulce. La miel de abeja está contraindicada en menores de 3 años, porque puede contener esporas que se activan en el estómago del bebé y desarrollar botulismo, una enfermedad peligrosa para el pequeño.

A los 9 meses

El alimento ya debe darse partido, en trozos pequeños, para que el niño pueda tomarlo con la mano y consumir ¾ de taza por vez. La leche materna sigue siendo necesaria, sin embargo, los horarios de comida ya están bien establecidos. En este tiempo el niño además de sus 3 tomas de leche ingiere desayuno, almuerzo y cena.

A los 8 meses la textura va cambiando y pasa de puré espeso a alimento machacado. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Es importante darle variedad para lograr una nutrición completa. La sangrecita y el bazo son recomendables una vez por semana, el pescado dos al igual que las menestras. Sobre este último alimento, es mejor no quitar la cáscara, es suficiente que esté bien cocido para que obtenga beneficios. En el caso de la quinua, es conveniente dársela licuada debido a que el sistema digestivo del niño no logra digerirla bien y puede perderse en la evacuación.

Al año de edad

Cuando el niño cumple el año de edad ya está preparado para comer de la olla familiar, la sal ya puede ser parte de sus alimentos, siempre considerando acostumbrarlo a todos los ingredientes y a consumir los platillos de casa con sal moderada. Es mejor evitar el azúcar agregada en las bebidas y alimentos del bebe porque promueve la aparición de caries y exceso de peso.

Más claves

Respetar el horario de comidas es fundamental para que el estímulo de comer y dejar de comer ocurra adecuadamente y no haya luego problemas de apetito. Considerando las comidas principales y meriendas, el niño debería tener 5 tiempos al día.

Todo este proceso requiere un ambiente amigable donde el niño se sienta seguro y feliz, obligarlo a comer es contraproducente y se corre el riesgo de que luego el niño rechace ese alimento por largo tiempo. Para saber si le gusta o no un alimento, este debe ser ofrecido al bebé 14 veces en días y en preparaciones diferentes.

Es un mal hábito perseguir al niño con el plato para que coma, el tiempo de comida se prolonga, no se logra un aprendizaje y el estímulo de saciedad no llega de forma adecuada. De esta manera se puede correr el riesgo de una sobrealimentación o por el contrario el tiempo se extiende tanto que el niño ya no desea más alimento en el siguiente tiempo de comida.

EDAD
TEXTURA
FRECUENCIA
CANTIDAD EN CADA COMIDA
DESDE LOS 6 MESES
Papillas blandas, frutas, carne, y verdura bien triturada.
Dos veces al día, además de tomas de pecho frecuente.
2 - 3 cucharaditas.
7 - 8 MESES
Alimentos triturados.
Tres veces al día, además de tomas de pecho frecuentes.
Aumento gradual hasta 2/3 de una taza de 250 ml en cada comida.
9 - 11 MESES
Alimentos triturados o cortados en trozos pequeños, y alimentos que el bebé pueda agarrar.
Tres comidas más un refrigerio entre comidas, además de tomas de pecho.
3/4 de una taza de 250 ml.
12 - 24 MESES
Alimentos de la familia, cortados o triturados en caso sea necesario.
Tres comidas más dos refrigerios entre comidas, además de tomas de pecho.
Una taza de 250 ml llena.