Por qué mi rutina de ejercicios no me está dando resultados

En esta nota encontrarás una lista de errores comunes que se cometen al fijarse una meta y realizar actividad física para alcanzarla.

La falta de resultados, en muchos casos, se produce porque se entrena en diciembre y la intención dura los tres meses de verano. En invierno se guardan como topos. | Fuente: Getty Images

Hay un momento en que entrenas y entrenas y, de un momento a otro, dejaste de ver resultados. ¿Te estancaste? Es posible que si no estás notando avances con tu entrenamiento, sea porque cometes alguno de estos errores comunes que impiden conseguir buenos resultados.

1.- Hacer primero cardio y después pesas: Es uno de los errores más comunes en los gimnasios. Lo ideal es hacer primero pesas, ya que tenemos reservas de glucógeno y aprovechas esa energía al máximo para tu entrenamiento, y estimulas el sistema nervioso muscular. Si se altera el orden, se fatigan los músculos y por tanto no llegan a trabajar bien en la fuerza.

2.- Hacer solo cardio para perder grasa: es otro error muy común. Hacer ejercicio cardiovascular durante 40 minutos a un ritmo constante, tiene una incidencia relativamente baja a la hora de perder grasa. Lo más efectivo son los intervalos, como el HIIT, que consiste en realizar sprints de alta intensidad seguidos de intervalos estáticos. Acelera tu metabolismo, y además podrías también ganar tonicidad muscular.

3.- Hacer la misma rutina siempre: el cuerpo se adapta poco a poco a la monotonía; y cuando eso ocurre, el ejercicio deja de ser efectivo. No repitas la misma rutina, reparte descanso por grupos musculares y separa el tren superior del cuerpo y al día siguiente la inferior. Así les darás tiempo a las estructuras ejercitadas de recuperarse, evitarás el sobre-entrenamiento y hará más efectivo el ejercicio.

4.- No hidratarse: el 75% de la energía se disipa en forma de calor y gracias al sudor. Bebe agua 15 minutos antes del ejercicio y durante. Si tu rutina dura menos de una hora, el agua es la mejor opción. Si el tiempo es mayor, puedes usar bebidas hidratantes, diluidas. No tomes líquidos helados.

5.- Exceso y sobre-entrenamiento: El sobreesfuerzo por ejercicios pesados y que duren 2-3 horas impide que logres tu objetivo y aumenta el riesgo de lesiones y dolor. Realiza un plan progresivo que empiece con cargas pequeñas, por corto tiempo, y con ejercicios fáciles de hacer. Aumenta la intensidad a medida que el cuerpo te vaya exigiendo.

Hacer ejercicio cardiovascular durante 40 minutos a un ritmo constante, tiene una incidencia relativamente baja a la hora de perder grasa. | Fuente: Getty Images

6.- Entrenas 1 día sí, y de ahí hasta que te acuerdes: ¡Nada que ver! Sin constancia no hay paraíso. El ejercicio jamás será efectivo si no lo practicas con regularidad. Muchos entrenan en diciembre, les dura 3 meses, y en invierno se guardan como topos. Lo recomendable es mínimo una hora de ejercicio tres veces a la semana. Es importante tomarse el tiempo para hacerlo bien, controlando la frecuencia cardiaca. Recuerda: no esperares resultados de la noche a la mañana, el cuerpo de verano se hace en invierno, no entrenar músculos lesionados, no ejercitarse descalzo o sin medias, no entrenes si estas trasnochado.

7.- No descansas: Uno de los errores más frecuentes es el pensar que se logra mejorar las marcas entrenando y ejercitándose a diario. Pues no, nuestro cuerpo necesita descansar para recuperarse, el descanso ayuda a la reparación y adaptación muscular. Así que si entrenas todos los días, te exiges y no descansas, no verás mucho progreso. Es simple, tu entrenamiento presiona tus articulaciones y cansa tu músculos. También representa la oportunidad para tener también un “descanso mental” y cargar las pilas mentales y motivadoras. Es importante entrenar el cuerpo, pero descansar es igual de importante, pues el resultado de los entrenamientos va estrechamente ligado a los descansos. Ya lo sabes.

8.- Dieta: Si, la dieta. Así cumplas los puntos arriba mencionados, si no respetas este detalle no obtendrás resultados nunca. El 60% del resultado es por la dieta. Nunca hagas deporte inmediatamente después de comer. Deja pasar dos horas después de la última comida. Tampoco entrenes con el estómago vacío. Si tienes mucha hambre come algo ligero (un pan con queso para untar o un plátano) 15 minutos antes de entrenar. Esto mantiene los niveles de azúcar en la sangre, por su contenido de almidón y glucosa, que es de fácil digestión.

Si tu meta es perder peso, tener una mejor calidad de vida, una meta de fuerza, una carrera; pide ayuda a un entrenador, nunca busques rutinas y dietas por internet pues cada cuerpo es distinto y debe tomarse en cuenta el biotipo, el estado físico, edad y objetivos de cada uno.

El 60% del resultado de una rutina para bajar de peso se debe a la dieta. | Fuente: Getty Images