Regalar dinero a los hijos: los pros y los contras

Ofrecer dinero a los niños puede ser una herramienta para educar a los niños o darles un empoderamiento tergiversado.

De no ser bien asesorados, los niños pueden albergar falsas expectativas con respecto al dinero. | Fuente: Getty Images

En Navidad, a veces puede resultar complejo saber qué regalarles a los hijos. Con tantas opciones y gustos existentes, muchas veces puede parecer una mejor idea darles dinero a los niños para que lo gasten en algo que realmente les guste. Incluso, también puede considerarse la posibilidad de juntar varios regalos en la misma modalidad e incrementar el pozo de dinero.

Sin embargo, es importante considerar una serie de variables para que el niño pueda hacer una compra razonable a su gusto, y que no por el hecho de contar con un monto de dinero se pueda dar una situación tergiversada de empoderamiento.

Por tal razón es importante que los padres consideren algunos conceptos, más aún cuando se escuchan frases como estas:

“Es mi dinero”, “Yo hago lo que quiero con mi plata”, “No tengo por qué decirte lo que voy a hacer con mi plata”, “Si tú no me lo compras… yo me lo compro con mi plata igual”, “Le voy a decir a mis abuelos que me regalen dinero y voy a tener mucha plata”, etc.

Los niños deben entender el valor del dinero, cuánto cuesta conseguirlo y por qué debemos ser cuidadosos. | Fuente: Getty Images

¿Qué está pasando? ¿La plata está corrompiendo a estos chicos? La idea de darles dinero no debería ser un problema si se maneja bien. Hay algunas variables a considerar:

  • La edad del niño, si puede ya entender el concepto de la riqueza, el valor, el esfuerzo que significa tenerla, que lo lleve a tener un mejor criterio.
  • Cómo se maneja el concepto de regalarle dinero, y cómo trasmitírselo a los hijos para sacar provecho en su formación. ¿Es un patrimonio que usará a su criterio, o con supervisión de sus padres?
  • La cantidad de dinero que puede manejar un niño.

Ofrecer dinero a los hijos es una manera práctica y ventajosa de aprovechar una intención de regalo que finalmente se convierta en un objeto que sea del agrado del niño y pueda ser bien aprovechado por él.

Se debe enseñar a los menores la importancia del ahorro. | Fuente: Getty Images

No obstante, hay que tomar en cuenta la edad del niño. Si bien en algunos casos el infante puede estar listo para hacer uso de montos de dinero reducidos para fines específicos, no se le puede dar como regalo cantidades grandes. No solo no las podrá aprovechar con criterio sino que lo pueden confundir y generarle expectativas erróneas. Además, puede ser inconsistente al ir en contra de muchos otros mensajes que usualmente se les da a los hijos en relación al cuidado del dinero y las compras responsables.

En caso de que ofrecer dinero sea una opción, debe quedar muy claro que es un tipo de regalo cuyo uso debe ser supervisado y acompañado. Además, toda decisión de compra debe pasar por la aprobación de los padres.

Si bien el dinero es de los niños, éste debe ser gastado y administrado en conjunto con los padres. | Fuente: Getty Images

Darle a un niño la posibilidad de administrar “su dinero” con supervisión, puede ser un modo de prepararlo para futuras situaciones, es una manera de entrenar retos de la vida real en experiencias practicas pequeñas.

Los niños de hoy están muy informados, tienen muchas opciones a su alcance, saben mucho, muchas veces más que los padres sobre temas específicos, que los pueden llevar a desear muchas cosas. Sin embargo carecen de experiencia y no tienen madurez, la cual irán logrando progresivamente en la vida. En ese contexto, los padres deben asumir con más conciencia el rol de formadores, de modelo, que guían, acompañan, supervisan y permiten o limitan las acciones de sus hijos.

Es importante tener claridad ante esta situación. Diferenciemos el conocer, el contar con información, el tener grandes ideas, el estar preparados con el ser maduros.

El cuidado, control, seguimiento y supervisión de los hijos por los padres es fundamental, las vivencias de la niñez los preparan para el futuro.