Reglamento de la Ley de Alimentación Saludable, ¿bueno o malo?

La ley no obliga a la industria a reducir los niveles de azúcar, grasa o sodio, pero sí marca los parámetros para alertar sobre niveles altos de estos ingredientes.

Los productos con altos niveles de azúcar, sodio o grasas deberán alertar al consumidor. | Fuente: RPP Noticias | Fotógrafo: YouTube / ministeriosaludchile - Imagen referencial

Frente a la creciente prevalencia de enfermedades crónicas en las Américas, los países miembros de OPS/OMS aprobaron por unanimidad el Plan de Acción para la Prevención de la Obesidad en Niños y Adolescentes. Se le pidió a la OPS/OMS diseñar un informe con una serie de estrategias y reglamentos basados en evidencia para reducir dicha prevalencia. Así, diversos países del mundo vienen implementado sus propias estrategias basadas en el informe.

El Perú tomando conciencia de la real problemática y los costos que esta genera, desarrolla y aprueba en el 2013 la Ley de Promoción de Alimentación Saludable para Niños, Niñas y Adolescentes.

Desde que la ley fue aprobada, se presentaron un par de propuestas de reglamento. Los primeros borradores incluían parámetros tan inflados en relación a lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) que una bebida gaseosa entraba dentro de la definición de bebida saludable. Por supuesto no fue aprobado.

Luego, en el 2016 se publicó otra propuesta de norma técnica que ponía como parámetro los mismos rangos que recomienda la OMS. Lamentablemente tampoco fue aprobado, de lo contrario, seríamos el primer país en el mundo en implementar la ley con los rangos ideales.

El sábado 17 de junio del 2017 finalmente se publicó en el diario oficial El Peruano, el reglamento aprobado que incluye parámetros basados en la experiencia chilena (país que nos lleva años de ventaja en este tema). Si bien no se llega a los parámetros ideales sugeridos por la OMS, se van acercando gradualmente, habiendo demostrado ser beneficioso para los chilenos. Evidencia de ello son los reportes del Ministerio de Salud de Chile que a su vez son mencionados en la carta de felicitación que OPS/OMS hace al Perú por el reglamento recientemente aprobado. 

Ahora las preguntas del millón son: ¿no llegar a las cifras recomendadas por OMS desde el principio, quiere decir que el reglamento no sirve? ¿El reglamento beneficia solo a la industria?  El tiempo y el monitoreo que mide el impacto de la ley en nuestro país nos dará esa respuesta. Sin embargo, es necesario entender qué representa el parámetro aprobado para que usted como consumidor peruano pueda decidir si lo beneficia o lo perjudica.

¿Qué significa en términos prácticos los rangos recién aprobados?

Si quisiéramos graficar en términos generales cómo son algunos alimentos representativos sin el reglamento, con el reglamento aprobado y con las recomendaciones de la OPS/OMS tomando como ejemplo solamente el azúcar que contiene, tendríamos lo siguiente: una bebida gaseosa ofrecida como personal de 500ml que aporta 216 calorías:

CONTENIDO SIN REGLAMENTOREGLAMENTO ACTUAL A LOS PRIMEROS 6 MESESREGLAMENTO ACTUAL A LOS 39 MESESRECOMENDACIÓN OPS/OMS
54 gramos
29 gramos
24 gramos
La energía proveniente del azúcar no debe superar el 10% de las calorías totales. Considerando que el azúcar es el único ingrediente que aporta el total de energía en la gaseosa sería, 5 gramos el 10 % del valor
10,8 cucharaditas (casi 11)5,8 cucharaditas (casi 6), es decir, 47 % menos azúcar4,8 cucharaditas (casi 5), es decir, 58 % menos azúcar1 cucharadita, es decir, 90 % menos azúcar


Un alimento sólido como 1 paquete de galleta dulce rellena de 51 gramos aporta 250 calorías:

CANTIDAD DE AZÚCAR QUE CONTIENE SIN REGLAMENTO    CANTIDAD LÍMITE DE AZÚCAR CON REGLAMENTO ACTUAL A LOS PRIMEROS 6 MESESCANTIDAD LÍMITE DE AZÚCAR CON REGLAMENTO ACTUAL A LOS 39 MESES    CANTIDAD LÍMITE DE AZÚCAR CON RECOMENDACIONES DE OPS/OMS
17 gramos
11 gramos
4,9 gramos

La energía proveniente del azúcar no debe superar el 10 % del total de energía. En este caso el azúcar de la galleta aporta 27,2 % de las calorías.

6,25 g de azúcar sería el 10 % del valor de calorías.
3,4 cucharaditas2,2 cucharaditas, es decir, 35 % menos azúcar1 cucharadita, es decir, 70 % menos azúcar1,25 cucharadita, es decir, 63 % menos azúcar

 

Si se analiza uno por uno cada alimento procesado y evaluamos qué tan lejos o cerca del parámetro ideal está, veremos diferencias en las proporciones, pero sin duda habrá disminución en los elementos considerados de riesgo para la salud al consumirse en exceso. Lo que lleva a analizar otro aspecto del reglamento: el tiempo.

En salud pública muchas políticas se implementan gradualmente, el impacto de estas deben estar en constante evaluación para medir su eficiencia, pero sobre todo para mejorarla y alcanzar el objetivo. Según los datos y evidencia científica que se obtendrán del monitoreo, el reglamento aprobado permite reajustes en la segunda etapa, para mejorar parámetros y acortar tiempos.

Los parámetros no son lo único que define el reglamento, también nos habla de los alimentos a la venta en quioscos, cafeterías y comedores escolares, estos tendrán que ofrecer exclusivamente alimentos y bebidas saludables. Además se incorporará educación nutricional a nivel escolar (aunque no se ha detallado la forma), medida que puede permitir a los escolares hacer acertadas elecciones y mejorar hábitos de consumo. Promueve también la actividad física diaria en escuelas públicas y privadas, aspecto que sin duda impacta muy positivamente a la sociedad.

También está por definirse la manera en que estarán señaladas las alertas sobre alimentos ricos en azúcar, grasa o sodio en el etiquetado, para que este pueda ser de rápida identificación y fácil entendimiento. Recientemente el Ministerio de Salud anunció que vienen desarrollando dicha medida e invitan a la opinión pública a dar sugerencias por 90 días.

Es importante aclarar que la ley (al igual que en otros países) no obliga a la industria a reducir los niveles de azúcar, grasa o sodio, simplemente marca los parámetros de estos ingredientes, para que se alerte del riesgo en la etiqueta de forma obligatoria (“alto en…”) algo similar a lo que ocurre actualmente con los cigarrillos. Como verán, somos los consumidores quienes asumimos el derecho y la responsabilidad de elegir, lo importante es empezar.