Ansiedad frente a desastres naturales tiene causas genéticas

Los ansiolíticos no curan la ansiedad, sino que funcionan a modo de paliativo de los picos de ataques de pánico.

La ansiedad es un fenómeno natural, que nos acompaña a lo largo de los días en situaciones de alta tensión como una importante entrevista de trabajo o cuando sales por primera con la persona que te gusta. Sin embargo, también se presenta frente a momentos de emergencia, como un desastre natural. 

El doctor Elmer Huerta, asesor médico de RPP Noticias, comentó que la ansiedad se caracteriza por una sensación de intranquilidad, sudor en las manos o palpitaciones del corazón más rápidas de las usuales, que finaliza cuando pasa la exposición ante la situación de tensión.

“Hay un grupo grande de gente que se calcula es el 10, 15 o 20%, en quienes la ansiedad no pasa y, apenas se fue el evento que originó la ansiedad, están buscando otras situaciones, constantemente están ansiosos”, explicó.

Factores de riesgo. “La ansiedad es un trastorno de tu personalidad. Hay causas genéticas para eso. Un buen terapista puede ayudar a conocerse a sí mismo y cómo reaccionas ante la ansiedad”, comentó Huerta. Además de estos factores podemos incluir los riesgos ambientales, como timidez o inhibición de comportamiento, exposición a eventos de estrés en la vida, como niñez y adultez, así como, historial de enfermedades mentales en padres.

Categorías. Los sentimientos de ansiedad pueden volverse más fuertes a lo largo de los años. Un estudio de National Institute of Mental Health expone las diferencias y similitudes entre los tipos:

* Síndrome de ansiedad generalizada: Se caracteriza por presentar trastornos de sueño constantes, como el insomnio; además de intranquilidad, dolores musculares, entre otros. Otros síntomas son la dificultad de concentrarse, irritabilidad y fatiga.

* Desorden de pánico: Palpitaciones cardiacas o aceleración del ritmo del corazón, temblores musculares, sensación de falta de respiración, hiperventilación son algunos de los síntomas. Además, repentinos ataques de miedo intenso, sensación de estar fuera de control y preocupaciones por visitar ciertos lugares completan las características del desorden.

* Fobia social: Un ataque de pánico se puede volver severo si se presenta el desorden de ansiedad social, que marca el miedo de estar rodeados de personas o realizar acciones que lo expongan a sentirse avergonzados, juzgados o rechazados por otros. Se caracteriza por un alto miedo a la hora de hablar en público y sensación de nauseas.

Terapia. Si bien se puede recurrir a terapia psicológica para tratar los ataques de pánico, se debe tener en cuenta que los medicamentos no curan la ansiedad. Los ansiolíticos no curan la ansiedad, sino que funcionan a modo de paliativo de los picos de ataques de pánico.