Automedicación y consumo excesivo de fármacos

Cada organismo es completamente diferente, por eso los fármacos se deben seleccionar en base a las características del individuo.

Todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

La polifarmacia o consumo de más de cinco fármacos es muy frecuente en pacientes con enfermedades crónicas, en especial en adultos mayores.
Se considera fármaco o medicamento a las sustancias que se usan para prevenir, curar o tratar enfermedades, incluyendo suplementos dietéticos, medicinas complementarias o alternativas, vitaminas y plantas medicinales.

Aproximadamente el 30 % de los adultos mayores consume más de cinco fármacos y el 46 % se automedica o consume medicamentos sin prescripción médica.

Automedicación

Tener en cuenta que lo que le hace bien a un paciente no necesariamente le tiene que hacer bien a otro, cada organismo es completamente diferente, por eso los fármacos se deben seleccionar en base a las características del individuo (enfermedades de fondo, fármacos que consume, función renal y hepática, entre otros). Por lo general, cuando un paciente se automedica, se enmascara y prolonga la enfermedad, hay mayor dependencia e interacción entre fármacos.

Reacción adversa al medicamento

Todo efecto de un medicamento perjudicial no intentado y no deseado que ocurre a dosis usadas con fines terapéuticos. Los  pacientes de edad avanzada tienen mayor incidencia de  eventos adversos por disminución de la función hepática y renal.

Todos los medicamentos pueden tener efectos secundarios pero esto no quiere decir que todos se van a presentar en un mismo paciente, lo más probable es que no se presente ninguno.

Cuando un paciente se automedica, se enmascara y prolonga la enfermedad. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

Interacción farmacológica

Interferencia que un medicamento puede provocar sobre la acción de otro, y de esta manera disminuir su efecto esperado o bien aumentar su riesgo. Los fármacos pueden interferir en su acción si no son bien combinados con otros fármacos, alimentos, con ciertas hierbas o plantas, es por ello la importancia de consultar con su médico tratante.

Prescripción en cascada

Se origina cuando se prescribe un medicamento para tratar los síntomas derivados de otro fármaco. Por ejemplo, a un paciente se le indican antiinflamatorios y analgésicos para el dolor articular y como consecuencia de la toma se produce gastritis y se le indica un protector gástrico.
Duplicidad de fármacos

Consumo de más de un medicamento para un mismo fin. Esto es especialmente frecuente cuando se consultan a distintos médicos y no tienen el listado completo de todas las medicinas que ya están utilizando.

Recomendaciones

-    Consulte a su médico por lo menos 2 veces al año para revisar cada una de sus terapias e integrar todo en una sola receta.
-    Antes de iniciar un medicamento hay que evaluar riesgo vs. beneficio y determinar si es más recomendable dar el medicamento o no darlo.
-    Mientras menos medicamentos se consuman es mejor, siempre priorizar lo que es realmente necesario y beneficioso para el paciente.
-    En cada consulta llevar la lista de fármacos que se consumen, si es posible memorizarla y saber para qué se toma cada medicamento.
-    Evite automedicarse, comuníquele a su médico si toma vitaminas, medicinas complementarias, plantas medicinales, gotas, pomadas, entre otros.
-    Una buena comunicación con su médico tratante es fundamental, ser honesto al dar la información. Solicitar a su médico que escriba con letra legible su receta y asegurarse de  haber entendido claramente la información. El paciente debe salir de la consulta con todas sus dudas resueltas e involucrarse en el tratamiento, sabiendo qué toma y para qué, esto incrementa la posibilidad de éxito del tratamiento indicado.
-    Es recomendable, sobre todo en adultos mayores iniciar fármacos a dosis bajas e ir incrementándola según la reacción y el efecto en cada paciente, evitar dar dosis máximas desde el inicio, así evitamos efectos secundarios.
-    Cuando se inicie un nuevo fármaco prestar atención por si se presenta algún efecto no deseable como consecuencia de la toma.
-    Hay ciertos medicamentos que nos son recomendables en adultos mayores, a diferencia de pacientes jóvenes, entre ellos están los antiinflamatorios, medicamentos para suprimir la tos, antihistamínicos, entre otros.
-    No iniciar al mismo tiempo más de un fármaco por primera vez.
-    Es muy importante establecer la duración del tratamiento y suspender los medicamentos cuando estos ya no son necesarios.
-    Quien prescribe medicamentos son los médicos y odontólogos (cuando de salud bucal se trate). Evite medicarse con recomendaciones de terceros, de vendedores en las farmacias o personas no autorizadas.