Cómo actuar frente a un caso de infarto cardíaco

Las maniobras de reanimación cardiovascular pueden hacer la diferencia frente a un problema cardíaco.

La cardióloga Zara Ramírez explica que no se debe minimizar cualquier dolor en el pecho. | Fuente: Getty Images | Fotógrafo: stevanovicigor

Más de 5 mil peruanos mueren al año por infartos. Es la primera causa de muerte en el mundo según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Nadie está libre de sufrir uno, por lo que actuar correctamente frente a estos casos es vital.

La cardióloga Zara Ramírez, del Centro de Excelencia de Diagnóstico Cardiovascular de la Clínica Internacional, explica que el primer paso a seguir en caso de un infarto de miocardio es trasladarse de inmediato a un centro médico para un electrocardiograma de urgencia.

“Frente a un infarto no hay mucho que se pueda hacer. Se debe acudir al médico de inmediato para que se le proporcione las maniobras de reanimación cardiovasculares pertinentes. Si el traslado no es posible en los primeros minutos, se debe ubicar al paciente en una zona ventilada”, comenta la especialista.

 

Ramírez explica que no se debe minimizar cualquier dolor en el pecho. “Muchas veces, las personas que tienen un infarto no se dan cuenta que están viviendo un episodio así. Dejan pasar un simple dolor en el pecho, sin saber que son indicios de algo grave”, comenta.

Algunas señales en horas previas al infarto pueden ser claves para reconocerlo. El dolor en la boca del estómago o en la zona del hombro izquierdo identifica un problema cardíaco. “Muchas personas creen que punzadas en el centro del torso se debe a la gastritis y se medican. Hacer eso reduce las horas de acción”, afirma.

“La recomendación es que todo paciente que sienta un dolor en el pecho como punzada, quemazón o presión; dolor crónico en el hombro izquierdo o en el cuello, debe acudir rápidamente a consulta médica”, menciona Ramírez. La razón es simple: identificar el problema a tiempo salva vidas.

“Las náuseas, vómitos y una sudoración fría y profusa son claros síntomas de que algo no anda bien. Si a esto le sumamos la sensación de ahogo y factores como diabetes o hipertensión deben alertarnos para ir al hospital”, comenta.

Un chequeo médico preventivo anual puede hacer gran diferencia.