Cómo sobrevivir al golpe de la naturaleza

Hay medidas efectivas y básicas para la supervivencia ante desastres naturales. Expertos nos explican cuáles son y cómo ponerlas en práctica.

El agua es fundamental para necesidades básicas y fundamentales como el lavado de manos, que previene las enfermedades gastrointestinales.
El agua es fundamental para necesidades básicas y fundamentales como el lavado de manos, que previene las enfermedades gastrointestinales. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images
  • El consumo de agua está regulado por la sed.
  • Una gota de lejía por cada litro de agua es una alternativa.

Las lluvias, los desbordes de los ríos y los huaicos tienen al Perú en una situación de alerta y preocupación generalizada. Pero incluso cuando todo parece perdido, son las ganas de vivir los que nos hace esforzarnos por cuidar algo invalorable: nuestra salud.

Es lógico es que los damnificados sufren un desequilibrio emocional por una situación de desamparo en el que se encuentran, producto de la catástrofe, pero es importante que dentro de la adversidad se pueda guardar la calma, porque así ayudamos en las labores de rescate. Además, hay recursos indispensables que debemos saber administrar para poder resistir a los embates de la naturaleza.
 
A continuación algunas recomendaciones:

1. El agua es vital. Lo fundamental es racionalizar este recurso, lo que implica utilizarlo para necesidades básicas como el lavado de manos, la acción más sencilla y eficaz para prevenir enfermedades gastrointestinales o infecciosas. Los especialistas aclaran que bañarse principalmente implica quitar los malos olores, pero hacerlo a diario tampoco es salud, al contrario, puede ser dañino.

2. Hay que preservar el agua limpia y potable para beberla y para la higiene de los alimentos. "En lo posible utilizar alimentos precocidos, enlatados y no frescos que requieran de una limpieza, sobre todo en verano. Tampoco excedernos en el consumo de sal para evitar estar sedientos", sugiere el médico internista Martin Chincha.

El lavado de manos, la acción más sencilla y eficaz para prevenir enfermedades gastrointestinales o infecciosas. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

3. No hay una regla general acerca de la cantidad que agua que debemos beber al día, eso depende de la sudoración de cada persona. "Un consumo de agua está regulado por la sed y un mínimo aproximado por día, debería ser medio litro, fuera de los alimentos", según Chincha.

4. Ante el colapso de los desagües, si no se dispone de agua embotellada o no es posible hervirla, hay otras alternativas que en casos de emergencia se pueden aplicar. "Se puede colocar una gota de lejía por cada litro de agua o colocar agua en botellas de vidrio y exponerlas al sol durante ocho horas para que se eliminen las bacterias en un 99 %", indica el médico infectólogo Eduardo Gotuzzo. Y la sugerencia es beber de forma intermitente y no de porrazo.

Los alimentos enlatados son recomendables para evitar la contaminación y una mala manipulación. | Fuente: RPP | Fotógrafo: Getty Images

5. Almacenar el agua en recipientes limpios y bien sellados, de preferencia de plástico. Además, eliminar cualquier objeto que pueda servir para la proliferación de larvas de zancudo Aedes Aegypti, trasmisor del dengue.

6. Frente a lesiones dérmicas, la limpieza es fundamental. "En toda situación de daño de piel, más aún en diabéticos, lo primero que hay que hacer es lavarse; pero si aparece enrojecimiento o dolor, hay que acudir al centro de salud", señala el médico Martín Chincha. Y ante heridas por acción de objetos punzocortantes, la vacunación contra el tétanos es necesaria.

7. Utilizar guantes si se va a tener contacto con animales de granja (ovejas, vaca, etc.) o domésticos (gato, perro, etc.). Estos últimos al estar en contacto con sus dueños, deben tener los mismos cuidados preventivos que con las personas, evitando que deambulen en la calle o caigan en cualquier situación de riesgo. "En el caso de las ratas evitar el contacto con ellas y con el agua empozada, ya que la orina y heces de este roedor contaminan y pueden provocar leptospirosis, que se transmite al mínimo contacto con la piel y con heridas expuestas", dice Martín Chincha.

Ante desastres las personas que enfrentan condiciones extremas como huaicos e inundaciones son más propensas a contraer enfermedades respiratorias o gastrointestinales y problemas de piel, conjuntivitis o dermatitis. El médico especialista en emergencias Jorge Luis Guerra recomienda alejarse de charcos y buscar lugares alejados para hacer sus deposiciones, así se evitan focos infecciosos. De preferencia optar por el agua embotellada, los alimentos enlatados y siempre lavarse las manos.