Día Mundial de la Salud: El vía crucis de un asegurado para atenderse en el Perú

Según cifras del Banco Mundial, Chile invierte 1.100 dólares al año en la salud de sus habitantes, mientras que el Perú solo 359 dólares.

Luz Bastidas (61) está afiliada al Seguro Social de Salud (EsSalud). Cada vez que tiene una cita, despierta en la madrugada y toma dos buses desde su casa en el Rímac hasta el Policlínico El Retablo, ubicado en Comas, para tratar su artrosis en la rodilla. Además, aprovecha para solicitar a los médicos una receta para la presión ocultar e inhaladores para el asma.

Hasta hace algunos meses ella asistía al centro de salud Medical Images en San Martín de Porres. De pronto, un aviso pegado en la puerta del establecimiento le indicó a los pacientes que este no funcionaría más. “Antes me costaba 50 céntimos ir a atenderme, ahora gasto 18 soles en taxis porque la zona a la que voy ahora es muy peligrosa a esa hora. Si tengo que comprar una quinua como desayuno gasto tres soles más. Mis medicinas para la vista también son caras y no siempre me las dan. Ya no me alcanza el dinero”, confiesa. 

Luz es una de las pacientes que esta semana vimos esperar en una larga fila de personas que también llegaron hasta el centro médico de Comas para atenderse. Su temor es sufrir una crisis asmática antes de ser atendida, ya que el lugar no cuenta con servicio de emergencia. “A veces, como no me dan cita, tengo que venir dos veces para sacar una”, comenta. En un día, ella lega a gastar 70 soles entre medicamentos y pasajes.

Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas actualizadas al 2014, en el Perú se invertía 176 soles en promedio en la salud de cada peruano. De acuerdo al exdirector del Seguro Integral de Salud (SIS) de Lima este, Marco Almerí, el presupuesto que destinó el Congreso este año para cubrir las necesidades de salud de una persona en un mes es de 57 soles.

El Consejero Médico de RPP Noticias Elmer Huerta considera que el sistema primario de salud en el país es deficiente. “Si se tuviera un fuerte sistema primario con miles de pequeñas postas médicas en los vecindarios las personas serían atendidas muy cerca de sus casas. Sin embargo, esto no garantiza una atención de calidad. ¿De qué vale ir a una posta médica cercana si esta no está equipada con los medicamentos básicos y el servicio no es completo?”, sostiene.

Por su parte, el ex decano del Colegio Médico, Miguel Palacios Celi, identifica tres problemas más importantes en el sector Salud: la mala distribución del presupuesto, la pésima logística y organización, y la ineficiencia en la gestión de los recursos.

 

EQUIDAD EN SALUD

El Ministerio de Salud (MINSA) cubre las necesidades de 17 millones de peruanos que no pueden pagar un seguro privado. Según el médico Marco Almerí, en su momento el ministerio hizo un mal cálculo cuando destinó un presupuesto estimado para 4 millones de personas en extrema pobreza: finalmente se inscribieron alrededor de 11 millones, algunos de los cuales, incluso, no se encontraban dentro de esta categoría socioeconómica.

Los especialistas piden que exista una distribución equitativa de los recursos: que se destine más para los que menos tienen. Si esto se cumpliera, personas como Luz Bastidas no tendrían que acercarse hasta dos veces al hospital para ser atendidas.

Otro de los grandes problemas del sector tiene que ver con la repartición del presupuesto. Marco Almerí lo explica así: “Los directores regionales de Salud destinan su presupuesto anual a reconstruir sus oficinas, comprar sus camionetas o cambiar llantas a sus carros. Lo he visto con mis propios ojos. Ellos cumplen con atender, diagnosticar y recetar, pero el servicio no es completo porque cuando el paciente se va, no tiene sus medicamentos en la mano”.

“Tenemos un Ministerio de Salud cuyas indicaciones no son cumplidas por los directores regionales de salud porque ante la ley ellos son autónomos. Mis colegas y yo pedimos que el MINSA sea el ente rector y guíe a las facciones de salud en la región para llevar salud de calidad a los peruanos”, agrega. 

 

UNA CUESTIÓN DE PRESUPUESTO

En Lima hay 363 establecimientos en salud de nivel primario y la mayoría están desabastecidos. La directora ejecutiva de la Asociación Nacional de Laboratorios Farmacéuticos, Ángela Flores, señala que la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (DIGEMID) y el Centro Nacional de Abastecimiento de Recursos Estratégicos en Salud (CENARES) no tienen software adecuado para la filtración de los medicamentos que compran. “No tienen un registro. Cualquier tipo de empresa de consumo masivo lo tiene. Ellos no saben quiénes son las personas que reciben los medicamentos”, comenta.

Según cifras del Banco Mundial, Chile invierte 1.100 dólares al año en la salud de una persona, mientras que el Perú invierte 359 dólares en promedio. Ángela Flores resalta que, en un país saludable, cada persona debería gastar el 20% de su presupuesto al año para pagar servicios de salud. Según cifras del Ministerio de Salud (MINSA) publicadas en un informe del Colegio Médico del Perú, un peruano gasta el 29% de su presupuesto al año en el mismo rubro. 

La razón por las que se creó el Día Mundial de la Salud es para concientizar sobre el deber de los países de proveer cobertura sanitaria universal; es decir, cubrir las necesidades de salud de sus habitantes en cualquier momento. Si bien no existe el sistema perfecto, mejorar es posible.