El 90% de niños en EEUU consume más sal de la recomendada

El doctor Elmer Huerta precisa que los alimentos que contienen más cantidad son las pizzas, los tacos, los sánguches, snacks, sopas, pan, embutidos, queso, leche y el pollo.

La sal es esencial para la vida, pero debe consumirse con moderación. | Fuente: MorgueFile

El consumo exagerado de sal favorece el desarrollo de presión alta y enfermedades del corazón, advirtió el doctor Elmer Huerta al comentar un estudio realizado en Estados Unidos en el que se comprobó que el 90% de niños entre los 6 y 18 años consumen más de la dosis recomendada.

“Un corazón que trabaja con mucha presión, es un corazón que va a crecer mucho, es un músculo que se va a debilitar con el tiempo y predispone a la insuficiencia cardiaca”, dijo.

El estudio precisa además que los niños consumen más sal que las niñas y que los alimentos que contienen más cantidad son: las pizzas, los tacos y otros productos mexicanos, sánguches de cualquier tipo, snacks, sopas, pan, embutidos, queso, leche y el pollo.

Según investigadores, con excepción del pollo y la leche, a todos los demás alimentos se les agrega la sal, por lo tanto puede controlarse.

El 58% de la sal que consumen los niños vienen de los alimentos naturales, la comida rápida explica el 16% del exceso y el 10% proviene en la comida que brindan las escuelas.

¿A qué hora consumen más sal? Los especialistas determinaron que el 39% de sal la ingieren en la comida, el 31% en el almuerzo, el 16% durante el día y el 14% en el desayuno.

Hay dos modos de detectar si los alimentos tienen más sal de la recomendada, la primera se basa en el uso de la sensibilidad (detectar que algo está salado) y la segunda en leer las etiquetas.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda consumir no más de 5 gramos de sal al día, lo que equivale a una cucharadita por persona.

“Dejar de consumir sal no es la solución, va contra la vida”, afirmó el doctor Huerta.

¿Qué es la sal? Es una mezcla de dos moléculas, cloro y sodio, esenciales para la vida.
“Nuestras células no podrían funcionar sin sodio”, sentenció.