El bullying es el enemigo silencioso de los niños y jóvenes en los colegios

Este 02 de mayo se celebró el Día Mundial contra el Acoso Escolar, una fecha para reflexionar sobre las herramientas que previenen y combaten el bullying.

El acoso escolar es uno de los problemas que más afecta a niños, adolescentes y jóvenes alrededor del mundo. Si bien no es una situación de los últimos años, la visibilidad del bullying, y las políticas de prevención alrededor, llevan a tomar conciencia sobre las consecuencias en la salud mental, física y emocional de las víctimas.

Las cifras sobre este problema son alarmantes. Desde 2013, se han reportado 11,369 casos a nivel nacional, según información del Ministerio de Educación. En Lima Metropolitana, se registraron 4,144 casos. Además, resalta que el 87% de los casos provienen de colegio estatales, siendo las principales modalidades la violencia de tipo física, verbal y mediante usando la tecnología.

En entrevista con Sin vueltas de RPP Noticias, la pedagoga Luisa Túrpin Palomino comenta cómo frenar el bullying desde la infancia temprana. “En inicial no es necesariamente un bullying, lo que vemos es un comportamiento de los niños que puede ser a veces mala conducta o es un niño agresivo o impulsivo que no ha trabajado sus habilidades blandas o habilidades sociales. En este caso, es la maestra la que va observando esas conductas y las va encaminando”, explica.

Afecta a todos. La ansiedad y la depresión, cuyas cifras aumentan en generaciones jóvenes, son las principales consecuencias de casos de bullying. Estas enfermedades mentales afectan sin tener en cuenta la clase socioeconómica o el género. Reconocer las señales de riesgo es clave.

El psicólogo especialista en adolescentes y jóvenes, Christian Martínez explica que el alejamiento de su círculo familiar y amical más cercano podría ser un punto importante para reconocer los primeros síntomas de una tendencia depresiva que puede llevar al suicidio.

Túrpin explica que los niños acosados tienen a presentar falta de confianza. “En el caso de ser niños acosados, a veces pierden la confianza en sí mismos, su rendimiento escolar baja, sus cosas llegan rotas, pérdida de las loncheras, pérdida de las propinas, nerviosos, llegan arañados, con chichones, la tristeza, no quieren ir al colegio, no quieren dormir para no levantarse para ir al colegio. A veces, en casos extremos, los niños intentan suicidarse”, afirma.

Promover habilidades sociales es una forma de prevenir la depresión en adolescentes que puede llevar a autolesiones. “Se debe trabajar tanto en casa como en lugares de interacción como la escuela, los cursos extracurriculares y el círculo cercano de amigos. Muchas veces, el adolescente no ve que hay una solución y solo ve un futuro de desesperanza. Las redes sociales pueden ampliar esa sensación”, comenta Martinez.

 Túrpin comenta. “El rol fundamental de los padres es escuchar y atender los problemas de sus hijos. Por más cansados que estén, dedicarle un tiempo, conversar, que les cuente sobre su día. Los padres, los adultos, somos filtros para los niños. No todo lo que llega a los ojos de los niños es bueno. Los videojuegos, las películas de acción, demasiada violencia (…) niños que han sido criados por la televisión o los videojuegos y tenemos sociedades violentas”, menciona.

Alrededor de un millón 700 mil personas padecen de depresión en el Perú, un grave problema que afecta a personas de todas las edades. | Fuente: Getty Images

Alrededor de un millón 700 mil personas padecen de depresión en el Perú, un grave problema que afecta a personas de todas las edades, y que tienen efectos que van desde un daño neuronal hasta la muerte a causa del suicidio. La concientización de un problema como el bullying lleva a la luz la discusión sobre la salud mental preventiva en adolescentes y jóvenes; y, su importancia para evitar altos índices de suicidios.

“En primer lugar, los padres tienen que construir una relación sincera y honesta con los hijos. Tener tiempo para comunicarse, hablar de las cosas. En segundo lugar, vigilar los contenidos que ven los niños en los videojuegos, donde hay mucha violencia. Estos juegos inhiben la sensación de matar a alguien, y es lo que sucede después con los niños que pueden matar por 200 soles a un ser humano. Mucho cuidado con eso”, finaliza  Túrpin.