El síndrome del acento extranjero, un mal que afecta el lenguaje

Esta patología se presenta, en la mayoría de los casos, luego de una lesión cerebral tras accidentes.

Cinco de cada 100 peruanos padece de alguna enfermedad rara, según cifras del Ministerio de Salud. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que existe 7 mil de estos males identificados. En nuestro país se tiene un registro de al menos 4500 enfermedades denominadas raras.

El impacto de estos males, en su mayoría de origen genético, afecta a más de un millón de peruanos de los que solo han sido diagnosticados el 15%. El síndrome del acento extranjero es uno de esas enfermedades huérfanas.

Elmer Huerta, asesor médico de RPP Noticias, comentó el caso de una mujer que sufría de episodios crónicos de migraña, que tras despertarse del coma, comenzó a hablar con un acento británico muy marcado. Lo misterioso: la dama nunca había visitado el país europeo ni mucho menos tenía contacto con personas de esa nacionalidad.

El especialista en salud pública explica que esta patología rara se presenta por un trastorno en el centro del lenguaje. “Las personas con esta enfermedad hablan en su propio idioma pero con un acento de otro país, hablan involuntariamente como extranjeros de países que nunca han visitado”, comenta.

Esta condición está relacionada al proceso de convalecencia tras un accidente cerebrovascular o un traumatismo encéfalo craneano crónico. La bibliografía científica relaciona su presencia como consecuencia de enfermedades neurológicas como la esclerosis múltiple.

En la historia de la Medicina se han reportado 60 casos, principalmente en personas que tienen como lengua materna el inglés, japonés e italiano. “No se han reportado casos de hispanohablantes que han padecido de esta enfermedad, pero no sería raro que en Perú existan personas que padezcan de este mal. Seguro habrán algunos que hablen como piuranos o tal vez como argentinos”, finalizó.

El síndrome del acento extranjero se debe a un daño en el hemisferio dominante del cerebro, zona neurológica donde se controla el lenguaje y sus procesos, además de ser la cuna del habla. Si bien aún no se conoce el origen de esta enfermedad, algunos creen que el denominado “acento foráneo” se debe más a una articulación distorsionada por pérdida de habilidades de motricidad.