El transporte urbano es el segundo problema que más afecta a los limeños

La mala calidad del sistema de transporte en la ciudad genera contaminación ambiental y sonora. Los pasajeros pasan alrededor de 6 horas en el auto debido al tráfico.

El transporte urbano es el segundo problema que más afecta a los limeños, según la última encuesta del observatorio ciudadano Lima Cómo Vamos. Los pilotos pasan 6 horas en promedio frente al volante debido al tráfico. Algunos de ellos generan contaminación ambiental y sonora con sus vehículos poco cuidados.

“La mayor cantidad de viajes que se hacen en la ciudad son en vehículos asociados a un sistema de transporte público y no necesariamente los sistemas modernos como el Metropolitano, ya que estos no cumplen con todas las rutas de los pasajeros”, afirma la directora de Lima Cómo Vamos Mariana Alegre.

Según el gerente general del Centro de Investigación y de Asesoría de Transporte Terrestre (CIDATT), la cobertura actual es deficiente y debe ampliarse para que la ciudad pueda migrar hacia un sistema integrado, donde los buses circulen por rutas que alimenten a un sistema central.

“No existe una política clara acerca de hacia dónde deben ir las ciudades y qué rol cumple el transporte y la movilidad dentro de ellas”, explica Juan José Arrué, miembro de la consultora Limonta y especializado en urbanismo en la Universidad de Londres.  

 

Las personas pasan alrededor de 6 horas al día en el ida y vuelta desde sus centros de trabajo, ya sea en medios de transporte públicos o privados. Según Arrué, en Lima hay aproximadamente 150 vehículos por cada 1000 personas, cuando en ciudades latinoamericanas el promedio debería ser de 500 vehículos. “El país pierde 20 mil dólares anuales en promedio por problemas de transporte”, agrega.

El especialista asegura que las “olas verdes” de los semáforos no está coordinadas, pues solo funcionan para una vía y no está integradas con las otras vías de la ciudad. En ese sentido, debe existir una adecuada trama urbana (estructura de calles y edificios en un área).   

No más, sino mejores. Por un lado, no se debe implementar una mayor cantidad de medios de transportes, sino darle calidad a los mismos, por ejemplo, pensar en la velocidad correcta para los corredores o una adecuada separación de vías. Por otro lado, es un problema que los automóviles antiguos contaminen el ambiente con el humo que expulsan y el ruido que generan sus motores desgastados.

La carencia de calidad en el transporte público se replica en la mayoría de provincias. Aun así, los especialistas coinciden en que hay ciudades en el mundo con más automóviles y no tienen los mismos problemas. Hace falta que el piloto se pregunte qué puede hacer para solucionar desde su asiento este problema.