El uso constante de dinero provoca inflamaciones en la piel y alergias respiratorias

Existen hongos que se forman en los billetes antiguos. Además, las monedas tienen un compuesto que, en uso continuo, produciría irritación.

Los cambistas de autobús, los ejecutivos de bancos y los niños que compran en la tienda del colegio son tres grupos de personas más expuestos a infecciones, por llevar dinero en la mano a diario. Si bien no existen enfermedades por el contacto directo con los billetes y las monedas, sí se pueden dar problemas de salud como alergias respiratorias y la inflamación de la piel.

“No se ha reportado ninguna enfermedad por tocar dinero, pero de repente sí hay incomodidad en las personas que son alérgicas al níquel, un componente de las monedas. A la gente le da dermatitis de contacto”, comenta la dermatóloga de EsSalud, Giuliana Nieto.

Las monedas son fabricadas por aleación; es decir, mediante la combinación de dos o más metales sólidos, los cuales se procesan con sus diversas propiedades químicas. Entre los elementos metálicos para alear, se utilizan usualmente el hierro, el aluminio, el cobre y el plomo. Por su lado, el níquel funciona como un antígeno en el cuerpo (el sistema inmune reacciona produciendo anticuerpos).

 

“El contacto de la piel con el metal libera mastocitos que son unas células producidas frente a algún elemento. Entonces el cuerpo responde cuando se produce la inflamación”, indica Nieto. Los tratamientos recomendados son antinflamatorios, cremas tópicas o, en casos extremos, antibióticos.

Por otro lado, el alergólogo del Hospital Edgardo Rebagliati Martins, Luis Núñez, agrega que una persona alérgica en frecuente roce con monedas o billetes podría tener complicaciones si experimentara una rinitis. Las esporas (células) producidas por los hongos de los papeles antiguos -como los dólares, por ejemplo- causan esa molestia y provocan el asma en quienes la padecen.

“No todos los que trabajan en un banco o en contacto con papeles tienen alergia. Siempre hay una predisposición genética”, explica Núñez. La mayoría de personas tienen 46 cromosomas desde el nacimiento. De acuerdo con el experto, existen 18 regiones cromosómicas en las que se vería identificada la predisposición a la alergia.

Si los genes que producen la afección los tiene la madre, entonces sus hijos varones tendrán predisposición a ser alérgicos. Si están del lado del padre, las propensas serán las mujeres. En el caso que ambos padres sean alérgicos, existe un 60% de probabilidades de que los hijos tiendan a serlo, y si solo un padre lo es, la tendencia es de 30%.

No se recomienda usar guantes a una persona que trata usualmente con dinero, menos si son de látex: el material produce alergia. Una buena solución para no sufrir ni de dermatitis por contacto ni de alergias sería utilizar guantes de tela o una mascarilla. Un dato interesante que rescata Núñez es que existen distritos donde se forman más hongos que en otros, por ejemplo, en los bancos ubicados cerca al mar podrían aparecer estos organismos en los billetes.