Hipertensión arterial: nuevas guías de EE.UU. redefinen la enfermedad

Nuevas directrices médicas establecen que una lectura de presión arterial alta es de 130/80 mm Hg en lugar de 140/90, como se hacía hasta ahora.

Una lectura de presión normal es menor de 120/80 mm Hg.
Una lectura de presión normal es menor de 120/80 mm Hg. | Fuente: Getty Images

Casi la mitad de la población adulta estadounidense (46 %) tiene presión arterial alta o hipertensión, a partir de las redefinición de la enfermedad, de acuerdo a las nuevas directrices que publicó la Asociación Americana del Corazón (AHA, por sus siglas en inglés) y el Colegio Americana de Cardiología (ACC, por sus siglas en inglés).

Las nuevas guías médicas establecen una presión arterial alta con lecturas de 130/80 mm Hg en lugar de a 140/90, como se hacía hasta ahora. Y el tratamiento debe empezar con cambios en el estilo de vida, mientras que otros pacientes necesitarán medicamentos.

"Al reducir la definición de presión arterial alta, las pautas recomiendan una intervención más temprana para prevenir mayores aumentos en la presión arterial y las complicaciones de la hipertensión", argumenta el informe.

La AHA recuerda que la hipertensión representa el segundo mayor número de enfermedades cardíacas evitables y muertes por accidente cerebrovascular, solo superadas por el tabaquismo. Se lo conoce como el "asesino silencioso", porque a menudo no presenta síntomas, pero es un alto factor de riesgo para enfermedad al corazón y accidentes cerebrovasculares.

Paul K. Whelton, MB, MD, M.Sc., autor principal de las directrices, señaló los peligros de los niveles de presión arterial entre 130-139 / 80-89 mm Hg. "Ya ha duplicado su riesgo de complicaciones cardiovasculares en comparación con aquellos con un nivel normal de presión arterial...Queremos ser francos con las personas: si ya tienen una duplicación del riesgo, deben saberlo. No significa que necesites medicamentos, pero es una luz amarilla que necesitas para reducir tu presión arterial, principalmente con enfoques que no sean medicamentos".

Además -refiere la AHA- las nuevas pautas eliminan la categoría de prehipertensión, que se usó para presiones sanguíneas con un número superior (sistólico) entre 120-139 mm Hg o un número inferior (diastólico) entre 80-89 mm Hg.

Implicancias y recomendaciones

Solo se recetarán medicamentos para la hipertensión Grado 1 si un paciente ya ha tenido un ataque cardíaco o un derrame cerebral. El tratamiento farmacológico también está dirigido a pacientes con otros factores de riesgo como la diabetes mellitus o enfermedad renal crónica.

Elmer Huerta, asesor médico de RPP Noticias, comenta que la mayor parte de pacientes hipertensos, según las nuevas guías, tienen esa condición debido a sus malos hábitos alimenticios, al sedentarismo y al mal manejo del estrés. “Es un llamado de atención para que la gente controle su presión y converse con su médico sobre los factores de riesgo como obesidad, mal comer, falta de ejercicios, cigarrillos, etc., para que médico-paciente puedan diseñar un plan de vida saludable que pueda revertir la presión alta de Grado 1 (según la nueva clasificación), que no necesita medicinas, siempre y cuando la persona aprenda a comer saludable, entre en un programa de ejercicios y de control del estrés”.

El tratamiento debe empezar con cambios en el estilo de vida, mientras que otros pacientes necesitarán medicamentos. | Fuente: Getty Images

En el ámbito local - dice Huerta- se necesita que los productos procesados o industrializados lleven un etiquetado con alertas claras y sencillas que informen al consumidor sobre lo que está comprando. “Que nos advierta de un solo golpe de vista, como son los octágonos, si el alimento que vamos a comprar tiene sal, azúcar o grasas en exceso”.

Finalmente, las directrices enfatizan la importancia del control de la presión arterial domiciliaria utilizando dispositivos validados y la capacitación adecuada de los proveedores de atención médica para revelar "hipertensión de bata blanca", que ocurre cuando la presión es elevada en un entorno médico pero no en la vida cotidiana. Las lecturas en el hogar también pueden identificar "hipertensión enmascarada", cuando la presión es normal en un entorno médico pero elevada en el hogar, por lo que es necesario un tratamiento con estilo de vida y posiblemente medicamentos.